Las actividades que realiza el cerebro, como leer, escribir y jugar juegos de tarjetas, pueden retrasar la precipitada disminución de la memoria, que define a la demencia, según un nuevo estudio sugiere.
La demencia representa una disminución de las capacidades mentales, especialmente la memoria y su funcionamiento, que pueden tener origen en enfermedades específicas como; el Alzheimer y el Parkinson, así como los accidentes cerebro-vasculares y las infecciones en el cerebro.
Si bien se sospecha que la genética juegan un papel en la demencia, más y más estudios están demostrando que el estilo de vida puede también influir en la gravedad de los problemas.
El nuevo estudio, detallado en la revista Neurología, donde participaron 488 personas de 75 a 85 años y que no tenían demencia al inicio del estudio, fueron seguidos por un promedio de cinco años, tiempo durante el que 101 de los participantes, desarrollaron demencia.
Al comienzo del estudio, las personas realizaron seis actividades para el ocio, orientadas a la estimulación cerebral como; leer, escribir, hacer crucigramas, jugar juegos de cartas o tablero, tras las discusiones de grupo y tocar música.
Esta actividades tenían consignadas una puntuación, de la cual se determinó, una mayor incidencia de la demencia en aquellas cuya puntuación fue más baja, en las distintas actividades programadas para el estudio.
Los resultados tuvieron en cuenta los niveles de educación de los participantes, ya que la educación superior se ha vinculado a casos de menor deterioro cognitivo en los estudios anteriores (aunque algunos estudios han encontrado el sentido contrario).
Aquellos capaces de manejar el estrés, controlando la ansiedad muestran menos problemas de memoria, por lo tanto el ejercicio puede tener mayores efectos sobre las mentes, así como sucede en los órganos, representando una forma de mejorar el flujo sanguíneo en el cerebro.
Links recomendados
viernes, 28 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario