Pronto, los médicos podrían diagnosticar apendicitis con una técnica de tomografía computarizada (TC) que usa la mitad de la dosis de radiación de los métodos disponibles.
Según declaraciones de los investigadores que compararon ambos enfoques, el procedimiento estándar utiliza un colorante intravenoso y emite unas ocho dosis de radiación (milisiverts). El método de baja dosis no usa colorante, que puede dañar los riñones, y emite sólo 4,2 unidades.
Uno de los investigadores, Kyoung Ho Lee, del Colegio de Medicina de la Universidad de Seúl, en Gyeonggi-do, Corea, dijo a Reuters Health: "Se necesitan políticas distintas (...) para el uso de radiación en pacientes (con apendicitis), cuando se los compara con los pacientes oncológicos".
Muchos pacientes con apendicitis, aclaró el experto, "son jóvenes y sanos", más allá de los síntomas abdominales.
Según publica American Journal of Roentgenology, el equipo usó TC con dosis baja y estándar en 207 pacientes con signos de apendicitis. Luego, dos radiólogos revisaron todas las imágenes.
Los dos expertos pudieron identificar correctamente a los pacientes con y sin apendicitis en más del 95 por ciento de los casos, independientemente de la técnica utilizada para las imágenes.
En otras palabras, el equipo aseguró que la dosis baja de TC fue "comparable" con la TC estándar.
Entonces, ¿a todos se les debería hacer una TC?
Hasta contar con estudios más grandes para confirmar estos resultados preliminares, Lee recomendó que a los pacientes con contextura más grande con signos de apendicitis se les sigan haciendo los estudios por TC estándar y que se utilice otra prueba, el ultrasonido, "para los pacientes delgados y los menores de 18 años".
Links recomendados
viernes, 28 de agosto de 2009
Ejercicios cerebrales, retrasarían la demencia
Las actividades que realiza el cerebro, como leer, escribir y jugar juegos de tarjetas, pueden retrasar la precipitada disminución de la memoria, que define a la demencia, según un nuevo estudio sugiere.
La demencia representa una disminución de las capacidades mentales, especialmente la memoria y su funcionamiento, que pueden tener origen en enfermedades específicas como; el Alzheimer y el Parkinson, así como los accidentes cerebro-vasculares y las infecciones en el cerebro.
Si bien se sospecha que la genética juegan un papel en la demencia, más y más estudios están demostrando que el estilo de vida puede también influir en la gravedad de los problemas.
El nuevo estudio, detallado en la revista Neurología, donde participaron 488 personas de 75 a 85 años y que no tenían demencia al inicio del estudio, fueron seguidos por un promedio de cinco años, tiempo durante el que 101 de los participantes, desarrollaron demencia.
Al comienzo del estudio, las personas realizaron seis actividades para el ocio, orientadas a la estimulación cerebral como; leer, escribir, hacer crucigramas, jugar juegos de cartas o tablero, tras las discusiones de grupo y tocar música.
Esta actividades tenían consignadas una puntuación, de la cual se determinó, una mayor incidencia de la demencia en aquellas cuya puntuación fue más baja, en las distintas actividades programadas para el estudio.
Los resultados tuvieron en cuenta los niveles de educación de los participantes, ya que la educación superior se ha vinculado a casos de menor deterioro cognitivo en los estudios anteriores (aunque algunos estudios han encontrado el sentido contrario).
Aquellos capaces de manejar el estrés, controlando la ansiedad muestran menos problemas de memoria, por lo tanto el ejercicio puede tener mayores efectos sobre las mentes, así como sucede en los órganos, representando una forma de mejorar el flujo sanguíneo en el cerebro.
La demencia representa una disminución de las capacidades mentales, especialmente la memoria y su funcionamiento, que pueden tener origen en enfermedades específicas como; el Alzheimer y el Parkinson, así como los accidentes cerebro-vasculares y las infecciones en el cerebro.
Si bien se sospecha que la genética juegan un papel en la demencia, más y más estudios están demostrando que el estilo de vida puede también influir en la gravedad de los problemas.
El nuevo estudio, detallado en la revista Neurología, donde participaron 488 personas de 75 a 85 años y que no tenían demencia al inicio del estudio, fueron seguidos por un promedio de cinco años, tiempo durante el que 101 de los participantes, desarrollaron demencia.
Al comienzo del estudio, las personas realizaron seis actividades para el ocio, orientadas a la estimulación cerebral como; leer, escribir, hacer crucigramas, jugar juegos de cartas o tablero, tras las discusiones de grupo y tocar música.
Esta actividades tenían consignadas una puntuación, de la cual se determinó, una mayor incidencia de la demencia en aquellas cuya puntuación fue más baja, en las distintas actividades programadas para el estudio.
Los resultados tuvieron en cuenta los niveles de educación de los participantes, ya que la educación superior se ha vinculado a casos de menor deterioro cognitivo en los estudios anteriores (aunque algunos estudios han encontrado el sentido contrario).
Aquellos capaces de manejar el estrés, controlando la ansiedad muestran menos problemas de memoria, por lo tanto el ejercicio puede tener mayores efectos sobre las mentes, así como sucede en los órganos, representando una forma de mejorar el flujo sanguíneo en el cerebro.
Un nuevo estudio propone la cirugía facial para curar las migrañas
La cirugía facial podría ser una cura para los dolores de cabeza característicos de la migraña, según un estudio publicado hoy por la revista Plastic and Reconstructive Surgery, el diario oficial de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica (ASPS). En Estados Unidos la migraña supone un coste de 13.000 millones de dólares al año entre tratamientos y pérdidas de tiempo de trabajo.
Durante casi una década, los investigadores han estado probando la idea de que las migrañas se producen cuando las ramificaciones de los nervios trigeminales están irritados. Cuando los músculos de alrededor de estas ramificaciones son inhabilitados, los dolores de cabeza cesan, razón por la que muchos pacientes han encontrado alivio gracias a los efectos paralizadores del Botox.
"Lo que nosotros estamos ofreciendo es esencialmente una cura", mientras que los demás tratamientos ofrecen una prevención o un alivio temporal de los síntomas,afirma Bahman Guyuron, profesor de Cirugía Plástica de University Hospital Case Medical, en Estados Unidos, y autor del estudio. Una vez determinado el punto de origen del dolor, el facultativo y un grupo de médicos inyectaron Botox para paralizar transitoriamente el músculo y reducir o eliminar los síntomas. Posteriormente se separaron aleatoriamente a los 75 pacientes en dos grupos: a los integrantes del primer grupo, formado por 49 personas, se les extrajo tejido muscular o nervioso de la zona que originaba la migraña, y a los del segundo, constituido por 26 pacientes, se les sometió a una intervención quirúrgica similar pero sin extracción de tejidos.
Un año después del procedimiento, un 57 por ciento de los pacientes a los cuales se les extrajo tejido estaban curados totalmente de la migraña. En el segundo grupo, la cura sólo se había producido en un 4 por ciento. El informe indicó que uno de los pacientes dijo sufrir un adormecimiento permanente de la frente, mientras que 10 de 19 pacientes a quienes se les extirpó tejido en uno de los lados de la cabeza dijeron sentir un leve malestar en las sienes. Los investigadores puntualizan que la diferencia en la mejora o desaparición total de la migraña entre ambos grupos es estadísticamente importante.
"En este estudio hemos demostrado que el tratamiento quirúrgico de la migraña es seguro y efectivo, y que esta operación razonablemente sencilla puede tener un impacto colosal en la calidad de vida de los pacientes, además de que también elimina algunos signos de la edad", concluye Guyuron. Sin embargo, Robert Kunker, del Departamento de Neurología de la Clínica Cleveland, descartó que el procedimiento llegue a usarse en todos los problemas de migraña: "Puede ser una técnica que ayude a un pequeño número de pacientes que hayan respondido bien al Botox, pero no es un procedimiento para tratar todos los casos".
Durante casi una década, los investigadores han estado probando la idea de que las migrañas se producen cuando las ramificaciones de los nervios trigeminales están irritados. Cuando los músculos de alrededor de estas ramificaciones son inhabilitados, los dolores de cabeza cesan, razón por la que muchos pacientes han encontrado alivio gracias a los efectos paralizadores del Botox.
"Lo que nosotros estamos ofreciendo es esencialmente una cura", mientras que los demás tratamientos ofrecen una prevención o un alivio temporal de los síntomas,afirma Bahman Guyuron, profesor de Cirugía Plástica de University Hospital Case Medical, en Estados Unidos, y autor del estudio. Una vez determinado el punto de origen del dolor, el facultativo y un grupo de médicos inyectaron Botox para paralizar transitoriamente el músculo y reducir o eliminar los síntomas. Posteriormente se separaron aleatoriamente a los 75 pacientes en dos grupos: a los integrantes del primer grupo, formado por 49 personas, se les extrajo tejido muscular o nervioso de la zona que originaba la migraña, y a los del segundo, constituido por 26 pacientes, se les sometió a una intervención quirúrgica similar pero sin extracción de tejidos.
Un año después del procedimiento, un 57 por ciento de los pacientes a los cuales se les extrajo tejido estaban curados totalmente de la migraña. En el segundo grupo, la cura sólo se había producido en un 4 por ciento. El informe indicó que uno de los pacientes dijo sufrir un adormecimiento permanente de la frente, mientras que 10 de 19 pacientes a quienes se les extirpó tejido en uno de los lados de la cabeza dijeron sentir un leve malestar en las sienes. Los investigadores puntualizan que la diferencia en la mejora o desaparición total de la migraña entre ambos grupos es estadísticamente importante.
"En este estudio hemos demostrado que el tratamiento quirúrgico de la migraña es seguro y efectivo, y que esta operación razonablemente sencilla puede tener un impacto colosal en la calidad de vida de los pacientes, además de que también elimina algunos signos de la edad", concluye Guyuron. Sin embargo, Robert Kunker, del Departamento de Neurología de la Clínica Cleveland, descartó que el procedimiento llegue a usarse en todos los problemas de migraña: "Puede ser una técnica que ayude a un pequeño número de pacientes que hayan respondido bien al Botox, pero no es un procedimiento para tratar todos los casos".
Diferencias entre la gripe A y la gripe común

Tos y malestar general. Dos síntomas a los que en cualquier otro momento los ciudadanos no darían mayor importancia pero que si se notan estos días intraquilizan a más de uno. ¿Tengo la gripe estacional, la que ya he padecido otros inviernos, o la gripe A/H1N1, la del nuevo virus que aún se está estudiando? Ésta va a ser la pregunta que muchos se planteen durante los próximos meses.
Diferencias entre la gripe A y la gripe comúnEn la actualidad, cualquier persona con fiebre superior a 38º C y síntomas de infección respiratoria aguda podría estar infectada por el nuevo virus de la gripe A/H1N1, declarada oficialmente pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el pasado mes de junio.
¿Cómo distinguirlas? Tanto la OMS como el Ministerio de Sanidad dan en sus páginas web información sobre los síntomas de ambas infecciones y la forma de transmisión. Y resulta que son bastante similares, por lo que la confirmación final sobre si se tiene una y otra la dará el laboratorio.
No obstante, sí existen ciertas diferencias. Por ejemplo, la fiebre sube más rápido y es más alta entre los afectados por la gripe A que por la gripe común. Y la congestión nasal, propia de la gripe estacional, es muy rara en el caso de la nueva infección.
Según el médico de Familia y jefe del servicio de Urgencias de la Clínica Universitaria de Navarra, José Javier Varo, la principal diferencia entre ambas gripes es que la A/H1N1 presenta "un cuadro más leve y corto" que la estacional, que se prolonga durante más tiempo.
Ante la situación actual, este experto indica que cuando llega un paciente con un cuadro de fiebre alta e infección respiratoria ya puede considerarse un caso sospechoso de gripe A y se le trata con antigripales y antitérmicos. Pero el tratamiento con antivirales como el Tamiflu y el Relenza, indicados contra la nueva pandemia, se administrará sólo a los grupos de riesgo para evitar complicaciones.
Y, en cualquiera de los casos, se recomienda descansar, beber líquidos de forma abundante y evitar el consumo de alcohol o tabaco.
Medidas de prevención
Además de los fármacos y las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias, los ciudadanos también pueden poner de su parte para tratar de evitar contagios del nuevo virus. Un nuevo estudio publicado en la revista 'Annals of Internal Medicine' señala que la utilización de mascarillas y una buena higiene de las manos en los hogares podría prevenir el contagio a otros miembros de la familia, siempre y cuando se practiquen inmediatamente después de que uno note los síntomas.
La investigación, llevada a cabo con 407 pacientes de Hong Kong, confirma que estas estrategias son efectivas si se ponen en marcha dentro de las primeras 36 horas en las que el paciente desarrolla los síntomas. Si se tarda más, ya es más difícil evitar la transmisión del virus.
Asimismo, otras medidas recomendadas por los Ministerios de Sanidad, tanto para la gripe común como para la gripe A, incluyen mantener las distancias con los afectados y no saludar ni con besos ni dando la mano, no compartir vasos ni cubiertos, ventilar la habitación del paciente y abrigarse cuando se notan cambios bruscos de temperatura.
Una terapia destruye los melanomas "desde dentro"
Cada año se diagnostican unos 3.200 casos al año en España, y mueren unas 500 personas por su causa. Y las cifras -al contrario de lo que ocurre con la mayoría de los cánceres- van en aumento, debido a un mejor diagnóstico y a la moda de tomar el sol. El crecimiento es tal que Marisol Soengas, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), calcula que uno de cada 55 niños que nazcan este año en España tendrá uno a lo largo de su vida.
Por eso la búsqueda de nuevos enfoques terapéuticos es uno de los objetivos del Grupo de melanoma del CNIO, que dirige Soengas. Y, en esta línea, han publicado -en portada- en Cancer Cell un nuevo mecanismo experimental que permite destruir las células tumorales "desde dentro", como describe gráficamente Soengas.
La investigadora, que insiste en el "carácter experimental de una técnica que todavía sólo se ha probado en ratones", recalca las posibilidades futuras de su descubrimiento: un complejo en el que se junta una doble cadena de ARN con un polímero. "No sabemos todavía por qué, pero este compuesto, que se inyecta en la sangre, se fija más a las células tumorales", explica Soengas. "Es posible que sea porque las células cancerígenas son más activas, se están reproduciendo continuamente, y eso modifica las propiedades de su membrana", añade.
La doble cadena de ARN se parece sospechosamente al material genético de un virus. Al ser detectada por los sistemas de defensa de la célula, son atacadas, y tienen una reacción en dos pasos. Primero, van matando a la célula anfitriona poco a poco (un proceso de muerte programada que se llama apoptosis). Luego, se produce una especie de "autocanibalismo": la célula cancerígena se autofagocita, indica Soengas. "Es como si en un coche de carreras [la célula tumoral] metiéramos un mecánico y lo activáramos para que fuera metiendo en un saco las partes del motor del coche, hasta dejarlo inservible", explica la investigadora.
De esta manera se sortea uno de los grandes problemas de los tratamientos oncológicos. A diferencia de los coches normales [las células sanas, según el símil de Soengas] los coches de carreras están "más blindados", y es más difícil destruirlos. Los tratamientos anticancerígenos habituales (quimioterapia, radioterapia) no son muy específicos. "Es como tirar una bomba al coche: se destruye el de carreras, pero también los que están alrededor en el aparcamiento", dice la científica. En cambio, con este nuevo sistema se podría conseguir que sólo las células enfermas se autodestruyeran. "Lo importante es que se trata de una administración con efecto selectivo", dice la investigadora.
"La autofagia no se había descrito antes en el melanoma, y tuvimos que desarrollar múltiples modelos y herramientas moleculares", dice Damià Tormo, investigador postdoctoral y primer autor de la publicación en Cancer Cell.
Aún así, la investigadora del CNIO insiste en que se trata de un tratamiento experimental. "Más que usar nuestro compuesto, de lo que se trata es de encontrar nuevas alternativas". Ellos han tenido que trabajar con modelos de ratón, y lo han probado con tumores inducidos de pulmón y de piel. Pero hasta que se pueda usar en humanos falta mucho tiempo, recalca.
Por eso la búsqueda de nuevos enfoques terapéuticos es uno de los objetivos del Grupo de melanoma del CNIO, que dirige Soengas. Y, en esta línea, han publicado -en portada- en Cancer Cell un nuevo mecanismo experimental que permite destruir las células tumorales "desde dentro", como describe gráficamente Soengas.
La investigadora, que insiste en el "carácter experimental de una técnica que todavía sólo se ha probado en ratones", recalca las posibilidades futuras de su descubrimiento: un complejo en el que se junta una doble cadena de ARN con un polímero. "No sabemos todavía por qué, pero este compuesto, que se inyecta en la sangre, se fija más a las células tumorales", explica Soengas. "Es posible que sea porque las células cancerígenas son más activas, se están reproduciendo continuamente, y eso modifica las propiedades de su membrana", añade.
La doble cadena de ARN se parece sospechosamente al material genético de un virus. Al ser detectada por los sistemas de defensa de la célula, son atacadas, y tienen una reacción en dos pasos. Primero, van matando a la célula anfitriona poco a poco (un proceso de muerte programada que se llama apoptosis). Luego, se produce una especie de "autocanibalismo": la célula cancerígena se autofagocita, indica Soengas. "Es como si en un coche de carreras [la célula tumoral] metiéramos un mecánico y lo activáramos para que fuera metiendo en un saco las partes del motor del coche, hasta dejarlo inservible", explica la investigadora.
De esta manera se sortea uno de los grandes problemas de los tratamientos oncológicos. A diferencia de los coches normales [las células sanas, según el símil de Soengas] los coches de carreras están "más blindados", y es más difícil destruirlos. Los tratamientos anticancerígenos habituales (quimioterapia, radioterapia) no son muy específicos. "Es como tirar una bomba al coche: se destruye el de carreras, pero también los que están alrededor en el aparcamiento", dice la científica. En cambio, con este nuevo sistema se podría conseguir que sólo las células enfermas se autodestruyeran. "Lo importante es que se trata de una administración con efecto selectivo", dice la investigadora.
"La autofagia no se había descrito antes en el melanoma, y tuvimos que desarrollar múltiples modelos y herramientas moleculares", dice Damià Tormo, investigador postdoctoral y primer autor de la publicación en Cancer Cell.
Aún así, la investigadora del CNIO insiste en que se trata de un tratamiento experimental. "Más que usar nuestro compuesto, de lo que se trata es de encontrar nuevas alternativas". Ellos han tenido que trabajar con modelos de ratón, y lo han probado con tumores inducidos de pulmón y de piel. Pero hasta que se pueda usar en humanos falta mucho tiempo, recalca.
Decodifican la estructura del genoma del VIH

Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UNC), en Chapel Hill (Estados Unidos), han logrado decodificar la estructura del genoma del VIH. Los resultados podrían ampliar el conocimiento sobre la forma en la que virus como el causante de sida infectan a los humanos. El estudio, que se publica en Nature, constituye asimismo un paso adelante en la investigación de nuevos fármacos antivirales.
El VIH, como los virus que provocan la gripe, la hepatitis C o la polio, porta su información genética como una cadena de ARN simple más que como una cadena doble de ADN, lo cual hace de él una estructura más compleja. Kevin Weeks, profesor de química en la Facultad de Artes y Ciencias de la UNC y autor de la investigación, explica en el artículo que hasta ahora la ciencia sólo tenía conocimiento de pequeñas regiones del amplio genoma del ARN de este virus, que se compone de dos cadenas de cerca de 10.000 nucleótidos cada una.
En este sentido, Weeks, que también es miembro del Linenberg Comprehensive Cancer Center de la UNC, y Joseph M. Watts, químico que trabaja para el mismo centro, analizaron la arquitectura de varias muestras de genoma de VIH aislados de agentes infecciosos y descubrieron que la estrutura del ARN influye sobre múltiples procesos del ciclo evolutivo del virus. Puesto que muchas de estas relaciones son aún desconocidas, una posibilidad sería cambiar la secuencia del ARN y comprobar su efecto. "Por otra parte, -añade Weeks- estamos empezando a comprender cómo el genoma del virus ayuda al mismo a no ser detectado por el sistema inmune humano".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)