viernes, 3 de abril de 2009

Parches de testosterona: Críticas a la 'viagra femenina'

Cuando la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) aprobó el uso comercial de Intrinsa, fabricado por la compañía Procter & Gamble, algunos especialistas auguraban un futuro dorado para este parche de testosterona. Sin embargo, no todo son buenas noticias para la llamada 'viagra femenina'. Un artículo publicado en 'Drug and Therapeutics Bulletin' concluye que las pruebas publicadas sobre este producto son débiles y que "no es posible recomendar su uso".

Intrinsa acaba de recibir luz verde en el Reino Unido para el tratamiento de las mujeres que han entrado en la menopausia debido a una intervención quirúrgica (extirpación de ovarios y útero) y con deseo sexual hipoactivo. Coincidiendo con este hecho, el 'Boletín de Fármacos y Tratamientos' ('Drug and Therapeutics Bulletin'), publicado por el mismo grupo que la prestigiosa revista 'British Medical Journal', recoge un artículo manifiestamente crítico con este producto.

"Los resultados publicados hasta el momento se basan en grupos de mujeres muy seleccionados y solo muestran pequeñas mejoras en ciertos parámetros sexuales además de importantes respuestas al placebo", señala este artículo. "Tampoco conocemos la seguridad a largo plazo. Los efectos adversos indeseados son comunes y no siempre reversibles", añade.

Intrinsa está indicado, según su prospecto, para el tratamiento del deseo sexual hipoactivo. La base científica sobre la que descansa su desarrollo es el hecho, "sugerido" por algunos estudios, de que la concentración de testosterona disminuye hasta un 50% después de una ooforectomía bilateral (extracción de ambos ovarios) y en las pruebas "no concluyentes" que señalan que su administración mejora la disfunción sexual femenina.

En los ensayos clínicos llevados a cabo por la farmacéutica, las participantes siguieron un estricto proceso de selección en el cual quedaron excluidas aquellas que padecían cualquier problema físico o psicológico que pudiera interferir de modo alguno en su vida sexual. Además, debían ser monógamas.

A esto hay que añadir una laguna más. En algunos de estos estudios, el diagnóstico del deseo sexual hipoactivo, que ya cuenta con un componente subjetivo, se realizó utilizando cuestionarios cortos y no homologados para este fin.

Otra de las críticas recogidas en las páginas del boletín señala que entre las participantes que habían recibido un placebo las mejorías eran visibles, lo que sugiere que el efecto hormonal no lo es todo. Además, muchas de estas mujeres mantenían relaciones sexuales dos o tres veces al mes, cosa que pone en entredicho el diagnóstico de deseo sexual hipoactivo.

En línea con las preocupaciones elevadas por la EMEA y la FDA (la agencia que regula los medicamentos en EEUU) los autores de este artículo hacen especial hincapié en la falta de datos sobre la seguridad a largo plazo de Intrinsa. De hecho, este es uno de los principales puntos por las que el fármaco no está aprobado en EEUU. Los efectos indeseados son, para más inri, bastante frecuentes y, aunque la mayor parte son leves, algunos (como el acné o el hirsutismo) persisten con frecuencia.

"Por todas estas razones no podemos recomendar Intrinsa para aquellas mujeres con disfunción sexual", concluye el artículo.

Contra la tendencia a los bebés rollizos

A medida que aumenta el peso de los bebés, se urge a los padres a tomar medidas desde el principio para prevenir la obesidad.

Los niños, adolescentes y adultos que tienen exceso de peso no son los únicos estadounidenses que tienen un problema de peso en estos días. La tendencia hacia los bebés más y más grandes está suscitando la preocupación de los expertos en salud también.

Un estudio reciente halló que, actualmente, los bebés estadounidenses de hasta seis meses de edad tienen 59 por ciento más probabilidades de tener exceso de peso que los nacidos hace veinte años.

Y aunque los bebés gorditos podrían percibirse como lindos y saludables, los padres deben tener en cuenta la prevención de la obesidad en las primeras etapas de la vida, advierten los expertos en salud. Eso significa no solo prestar atención al peso de los bebés, sino también al peso de la madre antes de la concepción y durante el embarazo.

"El peso que aumenta una madre durante el embarazo, sobre todo si aumenta más de lo recomendado, se relaciona con más probabilidades de obesidad infantil", señaló la Dra. Christine M. Olson, profesora de nutrición comunitaria de la Universidad de Ithaca, Nueva York.

La propia investigación de Olson halló que eso era así. Le dio seguimiento a 208 parejas de madres e hijos y halló que el peso adicional obtenido durante el embarazo (es decir, más de 11.3 a 15.9 kg o 25 a 36 libras para las mujeres que comenzaron el embarazo con un peso normal) incrementaron sus probabilidades de tener exceso de peso a los tres años de edad. Definió exceso de peso a los tres años como pesar más que el 85 por ciento de los niños a esa edad.

Cerca del cuarenta por ciento de los niños cuyas madres tenían exceso de peso o eran obesas al comienzo del embarazo tenían exceso de peso para los tres años, mientras que apenas el 24 por ciento de aquellos cuyas madres habían tenido peso normal o inferior al mismo durante el embarazo tenían exceso de peso para los tres años.

El impacto fue mayor entre las mujeres que tenían exceso de peso o eran obesas antes de quedar embarazadas.

Para el Dr. Frank R. Greer, profesor de pediatría de la Facultad de Medicina y salud pública de la Universidad de Wisconsin y presidente del comité de nutrición de la Academia Estadounidense de Pediatría, estas relaciones tienen sentido.

"Ciertamente, las madres que tienen exceso de peso están en riesgo de tener bebés con exceso de peso", dijo. "Las madres que tienen diabetes de la gestación (la que se diagnostica durante el embarazo) también están en mayor riesgo". Además, si el padre también tiene exceso de peso, dijo, esto también puede ayudar a predecir si el bebé lo tendrá.

Sin embargo, Greer advirtió que no es un asunto sencillo.

"Predecir la obesidad durante el primera año de la vida es problemático", aseguró Greer. "Obviamente, se puede señalar a los bebés que están en riesgo teniendo en cuenta tanto su peso al nacer como a sus padres. Sin embargo, los pediatras se muestran reacios a hacerlo en las visitas de niño sano antes de que el niño se acerca al percentil 85 de peso", que generalmente se considera como el umbral para la clasificación de exceso de peso.

¿Qué se puede hacer? Greer y Olson tienen varias sugerencias.

Además de lograr un peso saludable antes del embarazo, las mujeres deben seguir las directrices de aumento de peso durante el embarazo, dijeron. Eso significa de 11.3 a 15.9 kg o de 25 a 36 libras para las mujeres de peso normal, más para las que tienen peso inferior al normal y menos para las que tienen exceso de peso. Pregúntele a su médico qué es lo mejor para usted.

Apenas el cuarenta por ciento de las mujeres permanecen dentro de las directrices de aumento de peso recomendadas, según ha hallado Olson.

Olson y Greer estuvieron de acuerdo en que la lactancia durante los primeros cuatro a seis meses puede ayudar a reducir las probabilidades de que un niño tenga exceso de peso. Pero la lactancia exclusiva durante tanto tiempo podría ser un reto, aseguró Olson, sobre todo si una mujer regresa a trabajar.

Olson advirtió que las mujeres deben investigar sobre sus derechos. Por ejemplo, una ley de Nueva York establece pausas durante el trabajo para que las mujeres extraigan la leche con una bomba manual, señaló Olson. Las madres lactantes quizá también deseen pedirles a sus supervisores que les den apoyo y consejos sobre cómo compaginar mejor la lactancia y el trabajo.

Más información

La Colegio estadounidense de ginecólogos y obstetras (American College of Obstetricians and Gynecologists, ACOG) tiene más información sobre la nutrición durante el embarazo.

La cirugía gástrica contra la obesidad cura también la diabetes

Mientras la incidencia de la obesidad inducida por diabetes tipo 2 sigue incrementándose en todo el mundo, una investigación médica concluye que la cirugía gástrica para reducir la obesidad puede eliminar por completo cualquier manifestación de diabetes.
En un estudio publicado en la edición de marzo en 'The American Journal of Medicine', se analizaron 621 estudios desde 1990 a 2006, que mostraron la diabetes mejoró o se curó en un 86,6 por ciento de los pacientes obesos a los que se practicó una intervención de cirugía bariuátrica. El principal factor de riesgo para la diabetes tipo 2 es la obesidad, y el 90 por ciento de los pacientes con diabetes tipo 2 sufren sobrepeso u obesidad.

Los investigadores observaron una relación progresiva de la relación en la resolución de la diabetes y la pérdida de peso, en función de la operación llevada a cabo. Asi, en el caso de la banda gástrica ajustable por laparoscopia, la curación de la diabetes llegó al 56,7 por ciento, en la gastroplastia hasta el 79,7, en el bypass gástrico al 80,3 por ciento, y hasta un 95,1 por ciento en el caso de la desviación biliopancreática. Dos años después de la operación, los niveles seguían siendo similares, mientras la pérdida del exceso de peso se situaba entre un 46,2 y un 63,6 por ciento, según la cirugía realizada.
"La revisión sistemática y el metaanálisis demuestra que la cirugía bariátrica supone un tratamiento poderoso en la morbilidad de personas obesas con diabetes tipo 2; un 82 por ciento de los pacientes registró curación de las manifestaciones clínicas y de laboratorio en los dos primeros años de la cirugía, y el 62 por ciento seguía libre de diabetes cuando ya habían pasado los dos años. Considerando los potenciales beneficios para millones de personas, se precisan urgentemente ensayos clínicos que comparen la eficacia de las terapias quirúrgica y farmacológica para la diabetes tipo 2", declaró Henry Buchwald, coautor del estudio y científico del Departamento de Cirugía de la Universidad de Minnesota.

La osteoporosis: mitos y realidades

Los cambios hormonales son una cuestión natural en la vida de las mujeres, su organismo sufre cambios y algunos de ellos pueden tener repercusiones negativas, como es el debilitamiento de los huesos. La osteoporosis es una condena a la que se exponen las personas con bajos niveles de calcio.

Expertos de la Mayo Clinic Health Letter nos cuentan que conocer cuáles son los puntos claves para la salud de los huesos puede ayudar a disminuir el riesgo de sufrir osteoporosis, enfermedad que ocasiona que los huesos se tornen porosos, frágiles y proclives a fracturas.

Fortaleza interna

La pérdida ósea que conduce a la osteoporosis generalmente puede detenerse con las siguientes medidas:

Ingerir suficiente cantidad de calcio y vitamina D
Hacer ejercicio que requiera sostener el peso corporal y también para fortalecimiento muscular
Limitar el consumo de alcohol
Dejar de fumar

Saber cuidarse

La última edición de la carta de salud de la Mayo Clinic incluye una pequeña prueba de verdadero o falso sobre salud ósea:

¿El exceso de peso disminuye el riesgo para osteoporosis?

Verdadero: El peso ejerce un poderoso impacto sobre la masa ósea. Debido a que el peso aumenta la carga para el esqueleto, los huesos se vuelven más fuertes a fin de compensar y sostener el peso. Sin embargo, esta ventaja no es excusa para ganar de peso o para no perderlo cuando uno está gordo.

Por otro lado, puesto que las personas adultas más delgadas o pequeñas que durante la mayor parte de su vida han pesado menos de 127 libras tienen tendencia a menor densidad ósea, sería aconsejable que hicieran ejercicio que implique sostener el peso corporal, como caminar o correr, para aumentar la carga sobre el esqueleto.

¿Tomar testosterona no es eficaz en los ancianos para protegerlos de la osteoporosis?

Falso: Los hombres cuyos niveles de testosterona son muy bajos corren mayor riesgo para osteoporosis y talvez podrían mejorar su densidad ósea con un reemplazo de testosterona. Además, dicho tratamiento podría ayudar a los hombres con testosterona baja a fortalecer sus músculos y disminuir el riesgo de sufrir caídas.

¿Tomar algún fármaco para la osteoporosis de venta bajo receta médica no sustituye una ingesta adecuada de calcio?

Verdadero: Ningún fármaco para la osteoporosis ayudará a reforzar huesos débiles si la ingesta de calcio no es adecuada. Igualmente, se necesita vitamina D para que el organismo absorba el calcio.

Para mujeres posmenopáusicas y hombres de más de 65 años que padecen osteoporosis, lo recomendable es diariamente tomar un total de mil 500 miligramos (mg) de calcio, con aumentos de 500 mg cada vez.

Se busca corazón como una nuez

Carmen acerca su oreja al pecho de su hija Andrea, que tiene seis meses, y se le dibuja una sonrisa. Escucha el latido de su corazón recién trasplantado. Un corazón del tamaño de una nuez que le ha devuelto la vida. El pasado mes de septiembre le detectaron una miocardiopatía dilatada. Necesitaba un trasplante, pero en su pequeño tórax sólo cabía otro corazón minúsculo. La donación tardó dos meses. Llegó justo cuando los médicos del hospital Gregorio Marañón de Madrid iban a conectarla a una máquina que supliese la función de su corazón y sus pulmones.

Andrea es uno de los 17 bebés que en los últimos tres años ha recibido un trasplante de corazón en España, según datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Sin embargo, otros tres lactantes fallecieron en lista de espera. El corazón es el órgano más difícil a la hora de localizar un donante. La cara y la cruz de una misma situación. "La medicina ha avanzado mucho: hay pocos donantes porque son muy pocos los bebés fallecidos por muerte encefálica", explica Rafael Matesanz, presidente de la ONT. Ahí está la dificultad: aunque los niños pueden recibir un riñón o un hígado de un adulto, en el pequeño tórax de un lactante sólo encaja el corazón de otro bebé o el de otro niño un poco más mayor.

"El tiempo de espera medio está entre uno y dos meses, normalmente el máximo que se puede esperar, porque en general se trata de casos graves", explica Manuela Camino, cardióloga infantil del hospital Gregorio Marañón. Un obstáculo añadido es la negativa a donar de muchos padres. La muerte de un bebé significa pasar por el peor y más doloroso de los trances. En tal situación, con frecuencia los padres no contemplan la donación, afirma José María Arizón, cardiólogo del hospital Reina Sofía (Córdoba).

Entre 2006 y 2008, tres de estos minúsculos corazones se tuvieron que traer de Alemania y Portugal porque en España no se encontraban donantes. "Es el órgano del que hay un mayor intercambio internacional", explica Matesanz. Esta opción también tiene sus límites. El tiempo de isquemia del órgano, es decir, el tiempo que se mantiene en buen estado desde la extracción hasta el trasplante, no debería ser superior a las seis horas, lo que significa que el territorio al que se extiende el aviso sólo puede abarcar Europa, dice Arizón.

Este cardiólogo comenta que Viena ha sido el lugar más lejano donde se ha localizado un donante para un bebé español. "En este caso, pasaron ocho horas pero no tuvimos más remedio que aceptarlo porque la niña se estaba muriendo y no surgía otro. Por suerte, fue bien", declara el médico.

En España, el trasplante cardiaco infantil se practica en hospitales de Madrid, Córdoba, A Coruña y, más recientemente, Barcelona. Muchas familias deben desplazarse y hacerse cargo de importantes gastos. "Algunas reciben ayuda de asociaciones para el alojamiento, pero deben pagarse la manutención", afirma Camino. Es el caso de Andrea, de Albacete, operada en el Gregorio Marañón de Madrid. Su madre ha conseguido ayudas, pero se ha visto obligada a abandonar el trabajo.

El primer trasplante infantil se realizó en Estados Unidos en 1980. Ahora, el primer niño trasplantado tiene 27 años. Los estudios de seguimiento ya demuestran que un 70% de los niños trasplantados vive más de 10 años. La mitad sobrevive más allá de los 20 años. El trasplante cardiaco infantil sólo se practica "a niños con miocardiopatías severas, con problemas en el músculo del corazón que impiden que bombee adecuadamente, o a niños con malformaciones cardiacas congénitas, a los que se ha operado previamente pero su corazón se ha deteriorado", relata Camino.

El rechazo del órgano trasplantado ocurre con menor frecuencia en bebés que en adultos. "Su sistema inmune no está tan maduro y no lo reconocen como extraño, como algo que no es suyo. Por eso muchos pueden mantenerse tomando sólo un fármaco inmunosupresor", dice Camino. Sin embargo, "el órgano funciona bien durante unos 15 años, como media, con lo que muchas veces en la adolescencia hay que poner un segundo corazón", añade la especialista. En España, el primer trasplante a un bebé menor de un año se hizo en 1992, en el hospital Reina Sofía. Cuando cumplió los 16 años, la niña fue retrasplantada.

Actualmente, tres bebés menores de un año se encuentran en lista de espera para recibir un corazón. Uno de ellos, en el hospital La Paz de Madrid. Tiene ocho meses y medio y sobrevive gracias a un dispositivo de asistencia ventricular del tipo Berlin Heart, un corazón artificial externo. "El niño debe permanecer en el hospital porque sus bombas son externas, pero puede tener autonomía y, sobre todo, le permite esperar hasta que llega un corazón apropiado", explica Fernando Villagrá, jefe de cirugía cardiaca del hospital La Paz.

Para aumentar las posibilidades de donación, en el hospital infantil de Toronto (Canadá) se han empezado a trasplantar corazones entre bebés con grupos sanguíneos no compatibles. Para ello, el bebé receptor debe prepararse antes, eliminando de su sangre los anticuerpos que puedan generar rechazo del órgano que va a ser trasplantado, cuenta Camino.

En Denver (EE UU) se han realizado tres trasplantes en bebés a corazón parado, de los que se dio cuenta el año pasado en The New England Journal of Medicine. Los expertos esperan que en un futuro la terapia celular permita reparar estos corazones sin tener que reemplazarlos, ya sea con células madre o gracias a la creación de órganos a la carta en el laboratorio.

Científicos de EE.UU. anuncian una vacuna de inmunización inmediata contra los virus

Científicos estadounidenses indicaron que han desarrollado una vacuna que proporciona inmunidad inmediata contra virus, bacterias, algunos tipos de cáncer y hasta toxinas.

En un artículo divulgado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, los científicos señalaron que la nueva vacuna resolvería el problema del tiempo que tardan las actuales vacunas en crear inmunidad contra un patógeno.

El grupo, encabezado por Carlos Barbas, profesor del Instituto Scripps de Investigaciones, indicó que el nuevo tipo de innoculación, llamado inmunización covalente, ya fue probado en ratones con melanoma o cáncer del colon.

Los científicos inyectaron a los roedores sustancias específicamente concebidas para desencadenar una reacción inmunológica "universal".

También desarrollaron otras sustancias, llamadas "moléculas de adaptación", que reconocieron las células específicas del cáncer.

Una vez inyectadas en el animal, las moléculas de adaptación se unieron a los anticuerpos para crear "complejos covalentes de adaptación anticuerpos", indicó el estudio.

Sólo los roedores que recibieron la vacuna y las "moléculas de adaptación" generaron un ataque inmunológico inmediato contra las células cancerígenas, lo que llevó a una reducción considerable en el crecimiento del tumor, indicó el estudio.

"Los anticuerpos en nuestra vacuna se diseñaron para circular de manera inerte hasta que reciban pequeñas moléculas diseñadas especialmente, las actuales entran en actividad contra un blanco específico", explicó Barbas en el informe sobre el estudio.

"La ventaja de este método es que abre la posibilidad de tener anticuerpos diseñados y listos para entrar en acción en el momento en que se recibe una inyección o se administra una píldora", añadió.

Según el científico, el nuevo método de vacunación podría aplicarse contra células cancerígenas, virus de la gripe o toxinas como el ántrax, y puede ser considerado como una posible arma en un ataque bioterrorista.

"Esta es la primera vez que se ha diseñado y probado con éxito una vacuna covalente de este tipo", indicó el estudio.