Estudios realizados a personas que nacen sin la capacidad de ver, reportan que no existen imágenes visuales en sus sueños pero que sí experimentan con gran intensidad los sentidos del gusto, el tacto y el olfato.
En una columna reciente se mencionó que algunos estadounidenses, en su mayoría quienes crecieron antes de que existiera la televisión a color, soñaban sólo en blanco y negro. Pero esa observación generó otra pregunta: ¿la gente que no percibe imágenes durante el día puede verlas cuando cierran los ojos en la noche?
Según una nota publicada por The New York Times, para las personas con una visión normal, los sueños son algo intensamente visual. El estado del sueño típicamente involucra escenas e imágenes vívidas, gran parte de ellas provenientes de nuestras experiencias y preocupaciones diarias (conscientes o no). La estimulación auditiva tiene poca relevancia y otros sentidos, como el gusto y el olfato, están prácticamente ausentes.
No obstante, estudios realizados por un psicólogo de la Universidad de Hartford muestra que en el caso de los invidentes, dependiendo de en qué momento perdieron la vista, ocurre lo contrario.
La gente que nace sin la capacidad de ver reporta que no existen imágenes visuales en sus sueños pero que sí experimentan con gran intensidad los sentidos del gusto, el tacto y el olfato. También reportan un alto porcentaje de sueños que involucran percances relativos a los viajes o la transportación, lo que refleja tal vez una de las mayores preocupaciones de su vida cotidiana: encontrar de manera segura su camino.
Aunque las experiencias individuales varían, los científicos indican que la gente que se queda ciega antes de los 5 años, rara vez experimenta imágenes visuales en sus sueños. Pero quienes pierden la vista después de los 5 años, con frecuencia siguen viendo en sus sueños, aunque la frecuencia y claridad disminuye con el tiempo.
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lunes, 19 de enero de 2009
Hallan el mecanismo que permite a las células cancerígenas esquivar la quimioterapia
Una investigación publicada en el "British Journal of Cancer" revela el mecanismo que permite a las células cancerígenas sobrevivir a la quimioterapia y volver a desarrollarse, lo que explicaría por qué algunos cánceres vuelven a reproducirse.
Los autores de este descubrimiento, dirigidos por el profesor Ming-Chiu Fung, de la Universidad China de Hong Kong, trataron células de cánceres de cérvix, piel, hígado y mama, e iniciaron con tres sustancias químicas distintas su proceso de apoptosis (muerte celular regulada genéticamente).
Se sabe que las células normales a las que se conduce artificialmente hacia su suicidio alcanzan un punto de no retorno tras el cual tienen que morir, incluso en el caso de que se detenga la apoptosis artificial. Pero estos investigadores han descubierto que hay células que cruzan ese punto de no retorno y son capaces de llegar a recuperarse después de que se retire el elemento inductor.
Los científicos comprobaron que las células recuperaban su tamaño y función, y seguían dividiéndose, y sólo perecían una vez que el núcleo que contiene la mayor parte de su ADN comenzaba a desintegrarse, algo que ocurre sólo en la fase final del proceso de muerte celular.
El profesor Ming-Chiu explica que la investigación sugiere la existencia de una vía de escape táctica a la que pueden recurrir las células para sobrevivir a la quimioterapia. "Hemos demostrado que varias hileras de células cancerígenas pueden sobrevivir a la muerte celular programada", asegura este experto, que cree que su hallazgo permitirá lograr nuevas metas terapéuticas en la batalla contra el cáncer.
En la misma línea, Lesley Walker, del Centro de Investigación del Cáncer del Reino Unido, sugiere que este descubrimiento "nos presenta un mapa entero de nuevas rutas por explorar en la búsqueda de nuevos objetivos terapéuticos".
Los autores de este descubrimiento, dirigidos por el profesor Ming-Chiu Fung, de la Universidad China de Hong Kong, trataron células de cánceres de cérvix, piel, hígado y mama, e iniciaron con tres sustancias químicas distintas su proceso de apoptosis (muerte celular regulada genéticamente).
Se sabe que las células normales a las que se conduce artificialmente hacia su suicidio alcanzan un punto de no retorno tras el cual tienen que morir, incluso en el caso de que se detenga la apoptosis artificial. Pero estos investigadores han descubierto que hay células que cruzan ese punto de no retorno y son capaces de llegar a recuperarse después de que se retire el elemento inductor.
Los científicos comprobaron que las células recuperaban su tamaño y función, y seguían dividiéndose, y sólo perecían una vez que el núcleo que contiene la mayor parte de su ADN comenzaba a desintegrarse, algo que ocurre sólo en la fase final del proceso de muerte celular.
El profesor Ming-Chiu explica que la investigación sugiere la existencia de una vía de escape táctica a la que pueden recurrir las células para sobrevivir a la quimioterapia. "Hemos demostrado que varias hileras de células cancerígenas pueden sobrevivir a la muerte celular programada", asegura este experto, que cree que su hallazgo permitirá lograr nuevas metas terapéuticas en la batalla contra el cáncer.
En la misma línea, Lesley Walker, del Centro de Investigación del Cáncer del Reino Unido, sugiere que este descubrimiento "nos presenta un mapa entero de nuevas rutas por explorar en la búsqueda de nuevos objetivos terapéuticos".
Debería reducirse a la mitad el contenido de sal de los alimentos
La Asociación Médica Mundial alerta del consumo excesivo de sal, la mayor parte del cual se da fuera del ámbito del hogar, por lo que deben centrarse los esfuerzos no sólo en una mayor información al ciudadano sino que se requiere también la colaboración de los gobiernos, de los fabricantes de alimentos y de las empresas de restauración y los cocineros. El consumo medio actual oscila entre 5,6 y 11,5 gr de sal por persona y día, y no debería sobrepasar los 5 gr.
La Asociación Médica Mundial (AMM) ha alertado sobre el excesivo consumo de sal, al que considera un factor de riesgo para la aparición o agravamiento de la hipertensión y para las enfermedades cardiovasculares, y señala que según la sensibilidad de cada persona a la sal, el sodio puede producir mucho daño a las poblaciones tanto hipertensas como incluso normotensas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo promedio de sal para los adultos debe ser, como máximo, el equivalente a 5 gr de sal. No obstante, a nivel mundial, cada persona consume entre 5,6 y 11,5 gr de sal al día. En los países desarrollados se calcula que del 75 al 80% del consumo diario de sal proviene de los alimentos procesados y de los alimentos consumidos fuera del hogar, por lo que cualquier estrategia destinada a limitar este consumo de sal excesivo se debe apoyar en los fabricantes de alimentos y cocineros, así como en campañas nutricionales de educación.
En este ámbito, las asociaciones médicas de cada país deben trabajar en:
1. Cooperar con las organizaciones de salud nacionales e internacionales en la educación de los consumidores y en el control de las fuentes dietéticas.
2. Pedir la disminución del 50% del contenido de sodio en los alimentos procesados, productos fast food y comidas de restaurantes, durante los próximos diez años.
3. Informar a los pacientes sobre las principales fuentes de sodio en su alimentación y cómo disminuir el consumo de sal.
4. En colaboración con la industria alimentaria y los legisladores, mejorar el etiquetado de los alimentos.
5. Instar a las Autoridades de gobierno para que elaboren leyes y regulaciones nacionales para la disminución de sodio en los alimentos, fijando plazos para su ejecución.
6. Divulgar esta problemática en cuantos foros públicos y encuentros profesionales sea posible.
La Asociación Médica Mundial (AMM) ha alertado sobre el excesivo consumo de sal, al que considera un factor de riesgo para la aparición o agravamiento de la hipertensión y para las enfermedades cardiovasculares, y señala que según la sensibilidad de cada persona a la sal, el sodio puede producir mucho daño a las poblaciones tanto hipertensas como incluso normotensas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo promedio de sal para los adultos debe ser, como máximo, el equivalente a 5 gr de sal. No obstante, a nivel mundial, cada persona consume entre 5,6 y 11,5 gr de sal al día. En los países desarrollados se calcula que del 75 al 80% del consumo diario de sal proviene de los alimentos procesados y de los alimentos consumidos fuera del hogar, por lo que cualquier estrategia destinada a limitar este consumo de sal excesivo se debe apoyar en los fabricantes de alimentos y cocineros, así como en campañas nutricionales de educación.
En este ámbito, las asociaciones médicas de cada país deben trabajar en:
1. Cooperar con las organizaciones de salud nacionales e internacionales en la educación de los consumidores y en el control de las fuentes dietéticas.
2. Pedir la disminución del 50% del contenido de sodio en los alimentos procesados, productos fast food y comidas de restaurantes, durante los próximos diez años.
3. Informar a los pacientes sobre las principales fuentes de sodio en su alimentación y cómo disminuir el consumo de sal.
4. En colaboración con la industria alimentaria y los legisladores, mejorar el etiquetado de los alimentos.
5. Instar a las Autoridades de gobierno para que elaboren leyes y regulaciones nacionales para la disminución de sodio en los alimentos, fijando plazos para su ejecución.
6. Divulgar esta problemática en cuantos foros públicos y encuentros profesionales sea posible.
Un estudio destierra el mito de los defectos genéticos de los hijos de primos
En Estados Unidos hay 31 estados con leyes que prohíben totalmente el casamiento entre primos hermanos, o lo permiten solamente después que la pareja haya obtenido asesoría genética, esté más allá de la edad reproductiva, o si una de las partes es estéril, recuerda el estudio.
"Tales legislaciones reflejan prejuicios anticuados acerca de los inmigrantes y los pobres en la zonas rurales, y se sustentan en opiniones simplistas acerca de la herencia genética", añade. "No hay fundamento científico para esas prohibiciones".
Además, en febrero de 2008 el ministro británico de Ambiente, Phil Woolas, desató una controversia en el Reino Unido cuando atribuyó la tasa elevada de defectos de nacimiento entre la comunidad pakistaní a la práctica de casamientos entre primos hermanos, recuerda el comunicado.
El profesor de Zoología de la Universidad Otago, en Nueva Zelanda, Hamish Spencer, y la profesora de Zoología Comparativa del Museo de Harvard, Diane Paul, estudiaron el asunto y argumentan en el artículo que las leyes que prohíben esas uniones no tienen fundamento.
"Las premisas científicas y las sociales que sustentan esas leyes no resisten un escrutinio cuidadoso", indicó Spencer.
Una revisión de expertos en 2002 de los estudios de los defectos de nacimiento en los hijos e hijas de primos hermanos determinó que el riesgo es mucho menor que lo que se sospechaba, dice Spencer.
La Sociedad Nacional de Consejeros Genéticos de Estados Unidos indica que el riesgo promedio de defectos de nacimiento entre los hijos de primos hermanos es del 1,7 al 2 por ciento más alto que entre la población general, y el riesgo de muerte en la infancia es un 4,4 por ciento más alto.
Según Spencer "las mujeres mayores de 40 años tienen un riesgo similar de tener hijos con defectos de nacimiento y nadie sugiere que a ellas se les debería impedir tener hijos".
"Las personas con el Mal de Huntington y otros trastornos dominantes tienen un riesgo un 50 por ciento más alto de transmitir los genes subyacentes a sus descendientes, y tampoco se les prohíbe que se reproduzcan", añadió.
"Tales legislaciones reflejan prejuicios anticuados acerca de los inmigrantes y los pobres en la zonas rurales, y se sustentan en opiniones simplistas acerca de la herencia genética", añade. "No hay fundamento científico para esas prohibiciones".
Además, en febrero de 2008 el ministro británico de Ambiente, Phil Woolas, desató una controversia en el Reino Unido cuando atribuyó la tasa elevada de defectos de nacimiento entre la comunidad pakistaní a la práctica de casamientos entre primos hermanos, recuerda el comunicado.
El profesor de Zoología de la Universidad Otago, en Nueva Zelanda, Hamish Spencer, y la profesora de Zoología Comparativa del Museo de Harvard, Diane Paul, estudiaron el asunto y argumentan en el artículo que las leyes que prohíben esas uniones no tienen fundamento.
"Las premisas científicas y las sociales que sustentan esas leyes no resisten un escrutinio cuidadoso", indicó Spencer.
Una revisión de expertos en 2002 de los estudios de los defectos de nacimiento en los hijos e hijas de primos hermanos determinó que el riesgo es mucho menor que lo que se sospechaba, dice Spencer.
La Sociedad Nacional de Consejeros Genéticos de Estados Unidos indica que el riesgo promedio de defectos de nacimiento entre los hijos de primos hermanos es del 1,7 al 2 por ciento más alto que entre la población general, y el riesgo de muerte en la infancia es un 4,4 por ciento más alto.
Según Spencer "las mujeres mayores de 40 años tienen un riesgo similar de tener hijos con defectos de nacimiento y nadie sugiere que a ellas se les debería impedir tener hijos".
"Las personas con el Mal de Huntington y otros trastornos dominantes tienen un riesgo un 50 por ciento más alto de transmitir los genes subyacentes a sus descendientes, y tampoco se les prohíbe que se reproduzcan", añadió.
El sildenafil ayuda a una proteína que protege al corazón del efecto de la alta presión
Los investigadores han descubierto que el medicamento sildenafil ayuda a una proteína que defiende al corazón del daño por la alta presión arterial, según un artículo que publica hoy la revista Journal of Clinical Investigation.
Las conclusiones del equipo de investigadores del hospital de la Universidad de Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) y otros centros ayudan a explicar por qué el medicamento, que se hizo popular en la pasada década para el tratamiento de la disfunción sexual masculina, mejora la función del corazón.
La clave, según los investigadores, está en el efecto del sildenafil en una proteína, la RGS2, identificada recientemente como un eslabón esencial en la cadena de reacciones que impiden que el corazón falle.
Los expertos cardiacos, que hicieron sus experimentos con ratones, establecieron primero que después de una semana de alta presión sanguínea inducida, los corazones de los animales -modificados genéticamente para que carecieran de la RGS2- aumentaron de peso rápidamente en un 90 por ciento de los casos.
Casi la mitad de los ratones murió por fallo cardiaco.
En cambio, en los ratones con la RGS2 la peligrosa expansión de músculo conocida como hipertrofia se demoró, el crecimiento fue de apenas el 30 por ciento y ninguno de los roedores murió.
Las pruebas posteriores de los ratones hipersensibles y que tenían RGS2 con sildenafil mostraron una protección aún mayor, con menos grado de hipertrofia, contracción y relajamiento más intenso del músculo cardiaco, y casi diez veces menos de actividad de las enzimas vinculadas con el estrés, en comparación con los otros ratones no tratados.
En los ratones que carecían de RGS2, el sildenafil no tuvo efectos.
"El sildenafil claramente prolonga los efectos protectores de la RGS2 en los corazones de los ratones", señaló el investigador principal y cardiólogo David Kass.
Kass, que es profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins (Baltimore, Maryland) y en su Instituto Vascular y Cardiago, sostiene que la RGS2 es estimulada por una enzima, la proteína kinasa G, cuya acción a su vez aumenta al contrarrestar la actividad de otra enzima, la fosfodiesterasa 5.
La capacidad del sildenafil para bloquear la fosfodiesterasa 5 impide la hipertrofia debido a la alta presión sanguínea en los ratones y contrarresta el estrés cardiaco similar, estimulado por la adrenalina, en los humanos, según estos investigadores.
Las conclusiones del equipo de investigadores del hospital de la Universidad de Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) y otros centros ayudan a explicar por qué el medicamento, que se hizo popular en la pasada década para el tratamiento de la disfunción sexual masculina, mejora la función del corazón.
La clave, según los investigadores, está en el efecto del sildenafil en una proteína, la RGS2, identificada recientemente como un eslabón esencial en la cadena de reacciones que impiden que el corazón falle.
Los expertos cardiacos, que hicieron sus experimentos con ratones, establecieron primero que después de una semana de alta presión sanguínea inducida, los corazones de los animales -modificados genéticamente para que carecieran de la RGS2- aumentaron de peso rápidamente en un 90 por ciento de los casos.
Casi la mitad de los ratones murió por fallo cardiaco.
En cambio, en los ratones con la RGS2 la peligrosa expansión de músculo conocida como hipertrofia se demoró, el crecimiento fue de apenas el 30 por ciento y ninguno de los roedores murió.
Las pruebas posteriores de los ratones hipersensibles y que tenían RGS2 con sildenafil mostraron una protección aún mayor, con menos grado de hipertrofia, contracción y relajamiento más intenso del músculo cardiaco, y casi diez veces menos de actividad de las enzimas vinculadas con el estrés, en comparación con los otros ratones no tratados.
En los ratones que carecían de RGS2, el sildenafil no tuvo efectos.
"El sildenafil claramente prolonga los efectos protectores de la RGS2 en los corazones de los ratones", señaló el investigador principal y cardiólogo David Kass.
Kass, que es profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins (Baltimore, Maryland) y en su Instituto Vascular y Cardiago, sostiene que la RGS2 es estimulada por una enzima, la proteína kinasa G, cuya acción a su vez aumenta al contrarrestar la actividad de otra enzima, la fosfodiesterasa 5.
La capacidad del sildenafil para bloquear la fosfodiesterasa 5 impide la hipertrofia debido a la alta presión sanguínea en los ratones y contrarresta el estrés cardiaco similar, estimulado por la adrenalina, en los humanos, según estos investigadores.
El 35 por ciento de los chicos tiene algún problema auditivo
Una nueva prueba rápida y sencilla diseñada en la Argentina para detectar disfunciones auditivas reveló que el 35% de los chicos de entre 6 y 13 años que concurren a escuelas porteñas y bonaerenses tienen alguna disfunción que les impediría oír bien en un lugar con ruido ambiente, como en el aula.
"Es un porcentaje altísimo de hipoacusia moderada para nuestros chicos y adolescentes, ya que el promedio de dificultades que se debería esperar en un estudio de campo de este tipo es de entre 10 y 14%, ¡pero no 35%...! Realmente no lo esperábamos", explicó Elba Cantero, directora de la ONG que hizo la pesquisa escolar junto con el Laboratorio de Investigaciones Sensoriales (LIS), del Conicet.
Según especialistas, las principales causas son resfríos mal curados y el uso de aparatos electrónicos a volúmenes excesivamente altos.
El bajo costo y el fácil acceso son las principales características de esta nueva prueba. Sólo se necesita una persona capacitada para el uso del MP4 que se emplea para realizarla. El test permite derivar al chico a un centro de salud para hacerle el diagnóstico con una audiometría tonal y una logoaudiometría. De hecho, esos dos estudios confirmaron que los chicos derivados necesitaban asistencia otorrinolaringológica.
"Es una prueba masiva de detección muy útil y suficientemente compleja en su diseño como para poder decirles a los maestros o las autoridades escolares que les envíen una nota a los padres para que consulten con un profesional", explicó el ingeniero Jorge Gurlekián, del LIS.
Además de ser el director científico del estudio, cuyos resultados se publicaron en la Revista de Logopedia Foniatría y Audiología , de la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología, Gurlekián diseñó la prueba a pedido de la Asociación Civil Comunitaria Independiente para la Opción desde la Niñez (Accion), que dirige Cantero.
"[El test] demostró la necesidad de la evaluación masiva en las escuelas -agregó el director del Grupo de Comunicación Verbal del Instituto de Neurociencias. Hospital de Clínicas-UBA-. Esperábamos un porcentaje de alrededor del 10% de niños con problemas auditivos diversos. Sin embargo, encontramos hasta más del 40% en algunas escuelas."
El test es, básicamente, una prueba de inteligibilidad del habla en ambientes ruidosos destinada a alumnos de escuelas primarias "sin instalaciones preparadas para controlar el ruido ambiente", precisa el equipo integrado también por Erica Babnik, de Accion, y Humberto Torres, del LIS, en su artículo.
Este primer estudio para poner en práctica la prueba diseñada en 2007 incluyó a 450 alumnos de nivel socioeconómico bajo, medio y alto de seis escuelas privadas porteñas y bonaerenses (Isidro Casanova, San Martín y González Catán).
Con ayuda de un MP4, y en el ambiente con menor contaminación sonora de la escuela, se les hizo escuchar y repetir cuatro oraciones en dos etapas distintas de evaluación. En la primera, las frases no incluían ruido alguno que pudiera enmascararlas. Se emitían a la intensidad máxima a la que cada participante podía escucharlas con comodidad y repetirlas correctamente en un 100 por ciento. En la segunda etapa, se les reprodujeron otras cuatro oraciones con una intensidad de ruido de entre 20 y -5 decibeles (dB).
"Los chicos con audición normal empiezan a dejar de escuchar el 50% de las oraciones sólo cuando la relación señal-ruido es de 0 dB -explicó Gurlekián-, mientras que los que tienen problemas auditivos ya empiezan a tener dificultades para repetir las oraciones en los 15 dB."
La prueba permitió conocer también que el nivel de audibilidad promedio de los chicos y los adolescentes evaluados era de 47 dB, es decir, una pérdida auditiva (hipoacusia) moderada. El nivel de audibilidad indica cuánto más intenso debe llegarle el sonido a una persona para que pueda identificarlo correctamente.
Para la fonoaudióloga Diana Laurnagaray, que no participó del estudio, la prueba es una herramienta complementaria en la práctica clínica diaria, que, a diferencia de los estudios diagnósticos estandarizados, "habla del desempeño de una persona en el mundo real, lo que a veces no reproducen las pruebas en condiciones más controladas".
Laurnagaray utilizó la prueba en chicos y adultos. En diálogo telefónico con LA NACION, consideró que su valor está en su aplicación en la escuela. "Es muy importante como una primer pesquisa escolar, porque es rápida y detecta problemas auditivos leves que pasan desapercibidos para los padres, los docentes y los pediatras. Es un paso que acelera la derivación clínica a tiempo y evita que un chico arrastre un problema escolar o de aprendizaje debido a problemas auditivos leves", dijo Laurnagaray, que dirige el Programa de Screening Auditivo en Recién Nacidos del Hospital Privado del Sur, de Bahía Blanca, y es investigadora con la Universidad de Western Ontario, Canadá, en tratamiento de las hipoacusias.
La mayoría de esas pérdidas auditivas, comentó, ocurren por otitis del oído medio que van dejando secuelas (los llamados resfríos mal curados), las hiperadenoides (adenoides muy grandes) y el uso de dispositivos electrónicos a muy alto volumen.
Muy pocos padres mostraron interés
* La pesquisa auditiva dio a conocer también un dato social preocupante para los investigadores: el 52% de los padres de chicos con alguna disfunción auditiva que recibieron la nota de la escuela con el resultado de la prueba no respondió, mientras que sólo un 5% de esos alumnos completaron los estudios diagnósticos. "Les ofrecimos a los padres gestionarles los turnos en hospitales públicos para realizar todos los estudios gratis y hasta el director de una escuela les ofreció darles el dinero para los viáticos, pero ni así los padres de todos los niveles socioeconómicos manifestaron interés -dijo Elba Cantero-. Todavía estamos azorados. Evidentemente, la prevención no es un valor en nuestra sociedad."
"Es un porcentaje altísimo de hipoacusia moderada para nuestros chicos y adolescentes, ya que el promedio de dificultades que se debería esperar en un estudio de campo de este tipo es de entre 10 y 14%, ¡pero no 35%...! Realmente no lo esperábamos", explicó Elba Cantero, directora de la ONG que hizo la pesquisa escolar junto con el Laboratorio de Investigaciones Sensoriales (LIS), del Conicet.
Según especialistas, las principales causas son resfríos mal curados y el uso de aparatos electrónicos a volúmenes excesivamente altos.
El bajo costo y el fácil acceso son las principales características de esta nueva prueba. Sólo se necesita una persona capacitada para el uso del MP4 que se emplea para realizarla. El test permite derivar al chico a un centro de salud para hacerle el diagnóstico con una audiometría tonal y una logoaudiometría. De hecho, esos dos estudios confirmaron que los chicos derivados necesitaban asistencia otorrinolaringológica.
"Es una prueba masiva de detección muy útil y suficientemente compleja en su diseño como para poder decirles a los maestros o las autoridades escolares que les envíen una nota a los padres para que consulten con un profesional", explicó el ingeniero Jorge Gurlekián, del LIS.
Además de ser el director científico del estudio, cuyos resultados se publicaron en la Revista de Logopedia Foniatría y Audiología , de la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología, Gurlekián diseñó la prueba a pedido de la Asociación Civil Comunitaria Independiente para la Opción desde la Niñez (Accion), que dirige Cantero.
"[El test] demostró la necesidad de la evaluación masiva en las escuelas -agregó el director del Grupo de Comunicación Verbal del Instituto de Neurociencias. Hospital de Clínicas-UBA-. Esperábamos un porcentaje de alrededor del 10% de niños con problemas auditivos diversos. Sin embargo, encontramos hasta más del 40% en algunas escuelas."
El test es, básicamente, una prueba de inteligibilidad del habla en ambientes ruidosos destinada a alumnos de escuelas primarias "sin instalaciones preparadas para controlar el ruido ambiente", precisa el equipo integrado también por Erica Babnik, de Accion, y Humberto Torres, del LIS, en su artículo.
Este primer estudio para poner en práctica la prueba diseñada en 2007 incluyó a 450 alumnos de nivel socioeconómico bajo, medio y alto de seis escuelas privadas porteñas y bonaerenses (Isidro Casanova, San Martín y González Catán).
Con ayuda de un MP4, y en el ambiente con menor contaminación sonora de la escuela, se les hizo escuchar y repetir cuatro oraciones en dos etapas distintas de evaluación. En la primera, las frases no incluían ruido alguno que pudiera enmascararlas. Se emitían a la intensidad máxima a la que cada participante podía escucharlas con comodidad y repetirlas correctamente en un 100 por ciento. En la segunda etapa, se les reprodujeron otras cuatro oraciones con una intensidad de ruido de entre 20 y -5 decibeles (dB).
"Los chicos con audición normal empiezan a dejar de escuchar el 50% de las oraciones sólo cuando la relación señal-ruido es de 0 dB -explicó Gurlekián-, mientras que los que tienen problemas auditivos ya empiezan a tener dificultades para repetir las oraciones en los 15 dB."
La prueba permitió conocer también que el nivel de audibilidad promedio de los chicos y los adolescentes evaluados era de 47 dB, es decir, una pérdida auditiva (hipoacusia) moderada. El nivel de audibilidad indica cuánto más intenso debe llegarle el sonido a una persona para que pueda identificarlo correctamente.
Para la fonoaudióloga Diana Laurnagaray, que no participó del estudio, la prueba es una herramienta complementaria en la práctica clínica diaria, que, a diferencia de los estudios diagnósticos estandarizados, "habla del desempeño de una persona en el mundo real, lo que a veces no reproducen las pruebas en condiciones más controladas".
Laurnagaray utilizó la prueba en chicos y adultos. En diálogo telefónico con LA NACION, consideró que su valor está en su aplicación en la escuela. "Es muy importante como una primer pesquisa escolar, porque es rápida y detecta problemas auditivos leves que pasan desapercibidos para los padres, los docentes y los pediatras. Es un paso que acelera la derivación clínica a tiempo y evita que un chico arrastre un problema escolar o de aprendizaje debido a problemas auditivos leves", dijo Laurnagaray, que dirige el Programa de Screening Auditivo en Recién Nacidos del Hospital Privado del Sur, de Bahía Blanca, y es investigadora con la Universidad de Western Ontario, Canadá, en tratamiento de las hipoacusias.
La mayoría de esas pérdidas auditivas, comentó, ocurren por otitis del oído medio que van dejando secuelas (los llamados resfríos mal curados), las hiperadenoides (adenoides muy grandes) y el uso de dispositivos electrónicos a muy alto volumen.
Muy pocos padres mostraron interés
* La pesquisa auditiva dio a conocer también un dato social preocupante para los investigadores: el 52% de los padres de chicos con alguna disfunción auditiva que recibieron la nota de la escuela con el resultado de la prueba no respondió, mientras que sólo un 5% de esos alumnos completaron los estudios diagnósticos. "Les ofrecimos a los padres gestionarles los turnos en hospitales públicos para realizar todos los estudios gratis y hasta el director de una escuela les ofreció darles el dinero para los viáticos, pero ni así los padres de todos los niveles socioeconómicos manifestaron interés -dijo Elba Cantero-. Todavía estamos azorados. Evidentemente, la prevención no es un valor en nuestra sociedad."
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