A través de una intervención quirúrgica para extirpar las obstrucciones nasales, expertos lograron eliminar las dificultades del sueño y mejorar el descanso.
Un estudio publicado por la revista Archives of Otolaryngology recomienda pasar por el quirófano para reducir los ronquidos.
Los bloqueos nasales provocan lo que se conoce como "apnea obstructiva del sueño", que se caracteriza por una congestión de las vías nasales que causan el ronquido, cansancio durante el día y, en general, una reducción en la calidad de vida.
Hsueh-Ui Liv, del Hospital Chang Gung de Taipé y un grupo científico examinaron a 51 hombres y una mujer, de una edad media de 39 años. Todos habían tenido apnea obstructiva del sueño y se habían sometido a una intervención quirúrgica.
Los pacientes respondieron a un cuestionario en el que quedó establecido que los síntomas de obstrucción nasal habían mejorado de manera considerable y que lo mismo había ocurrido con el ronquido y la somnolencia durante el día. También se advirtió una mejora general de su salud.
Los grados de mejora en la calidad de vida en comparación con la situación genérica anterior a la operación fueron del 30,4% en lo que se refiere a problemas emocionales, 20,7% de carácter físico, así como de 18,9% en vitalidad.
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martes, 28 de octubre de 2008
Primer paso hacia una terapia genética de la sordera
Científicos estadounidenses han dado el primer paso hacia una posible cura de la sordera en los seres humanos mediante un experimento con ratones de laboratorio.
Un equipo de la Universidad de Oregón dirigido por John Brigande consiguió activar el crecimiento de nuevas células de los pelillos del oído interno capaces de captar las vibraciones sonoras, informa la revista "Nature".
En las personas que tienen el sentido del oído normal, las células de pelo de la cóclea convierten los sonidos en señales eléctricas que se transmiten al cerebro, pero una vez dañadas esas células, muchas veces por la edad, no se regeneran naturalmente.
Sin embargo, en sus experimentos con ratones, los científicos norteamericanos lograron resolver ese problema mediante la ingeniería genética.
El equipo de Oregón insertó en ratones que se encontraban aún en el útero materno un gen denominado Atoh 1, que activa el desarrollo de las células de pelo de la cóclea.
De esa forma lograron convertir células no sensoriales del oído interno en células capaces de captar las vibraciones sonoras.
Las pruebas efectuadas demostraron que los pelos de la cóclea se juntan a las fibras nerviosas y funcionan normalmente al detectar el sonido.
Según Andy Forge, profesor de biología de las células auditivas, aunque queda todavía mucho trabajo que hacer, los experimentos de los científicos norteamericanos muestran que la terapia genética puede ayudar también a combatir un día algunas formas de sordera congénita.
Un equipo de la Universidad de Oregón dirigido por John Brigande consiguió activar el crecimiento de nuevas células de los pelillos del oído interno capaces de captar las vibraciones sonoras, informa la revista "Nature".
En las personas que tienen el sentido del oído normal, las células de pelo de la cóclea convierten los sonidos en señales eléctricas que se transmiten al cerebro, pero una vez dañadas esas células, muchas veces por la edad, no se regeneran naturalmente.
Sin embargo, en sus experimentos con ratones, los científicos norteamericanos lograron resolver ese problema mediante la ingeniería genética.
El equipo de Oregón insertó en ratones que se encontraban aún en el útero materno un gen denominado Atoh 1, que activa el desarrollo de las células de pelo de la cóclea.
De esa forma lograron convertir células no sensoriales del oído interno en células capaces de captar las vibraciones sonoras.
Las pruebas efectuadas demostraron que los pelos de la cóclea se juntan a las fibras nerviosas y funcionan normalmente al detectar el sonido.
Según Andy Forge, profesor de biología de las células auditivas, aunque queda todavía mucho trabajo que hacer, los experimentos de los científicos norteamericanos muestran que la terapia genética puede ayudar también a combatir un día algunas formas de sordera congénita.
Una proteína clave para poder oír
La estereocilina, ubicada en el oído interno, ayuda a las personas a diferenciar entre los ruidos y los discursos comprensibles, según un artículo publicado en “Nature".
Una proteína ubicada en el oído interno ayuda a las personas a diferenciar entre los ruidos y los discursos comprensibles, según un artículo publicado en “Nature”, un hallazgo que podría ayudar a tratar cierta dificultad para oír.
El estudio también permite explicar por qué algunas personas tienen problemas para oír en los restaurantes llenos de gente o en otros lugares ruidosos, dijo el Dr. Paul Avan, investigador de la Université d'Auvergne, de Clermont-Ferrand (Francia).
"Esto no ayudará a curar la sordera, pero permitirá diagnosticar por qué algunas personas tienen problemas de audición, especialmente en los lugares ruidosos", señaló Dr. Avan, coautor del trabajo.
El estudio, que empleó ratones modificados genéticamente , observó una parte del oído medio, la cóclea, que contiene dos tipos de células sensoriales para detectar los sonidos.
Hasta ahora, las personas pensaban que las estructuras llamadas canales iónicos que se encuentran en las células, y que funcionan como un micrófono al transformar el sonido en mensajes eléctricos para el cerebro, eran las responsables del sonido distorsionado en el oído interno.
La distorsión es importante porque permite a las personas extraer los sonidos correctos de una mezcla de ruidos, por ejemplo cuando en una reunión o en una fiesta hay varias conversaciones simultáneas y otro tipo de ruidos ambientales, explicó el Dr. Avan.
Pero los investigadores mostraron cómo una proteína llamada estereocilina, no los canales iónicos, mantenía intactas las células sensoriales y permitía al oído interno distinguir adecuadamente los sonidos.
Los ratones sin estereocilina no escuchaban correctamente aún cuando sus canales iónicos funcionaban bien. Los resultados podrían ayudar a los médicos a diagnosticar problemas de audición más sutiles y asistir a los pacientes adecuadamente para eliminar el ruido proveniente de ciertas direcciones, aseguró el Dr. Avan.
"Hasta ahora se creía que si los canales iónicos funcionaban, todo estaría bien", señaló el autor. "Demostramos que esto no es así. La sensibilidad estará bien, pero no sirve si uno no entiende nada de lo que escucha si está en un lugar ruidoso", finalizó.
Una proteína ubicada en el oído interno ayuda a las personas a diferenciar entre los ruidos y los discursos comprensibles, según un artículo publicado en “Nature”, un hallazgo que podría ayudar a tratar cierta dificultad para oír.
El estudio también permite explicar por qué algunas personas tienen problemas para oír en los restaurantes llenos de gente o en otros lugares ruidosos, dijo el Dr. Paul Avan, investigador de la Université d'Auvergne, de Clermont-Ferrand (Francia).
"Esto no ayudará a curar la sordera, pero permitirá diagnosticar por qué algunas personas tienen problemas de audición, especialmente en los lugares ruidosos", señaló Dr. Avan, coautor del trabajo.
El estudio, que empleó ratones modificados genéticamente , observó una parte del oído medio, la cóclea, que contiene dos tipos de células sensoriales para detectar los sonidos.
Hasta ahora, las personas pensaban que las estructuras llamadas canales iónicos que se encuentran en las células, y que funcionan como un micrófono al transformar el sonido en mensajes eléctricos para el cerebro, eran las responsables del sonido distorsionado en el oído interno.
La distorsión es importante porque permite a las personas extraer los sonidos correctos de una mezcla de ruidos, por ejemplo cuando en una reunión o en una fiesta hay varias conversaciones simultáneas y otro tipo de ruidos ambientales, explicó el Dr. Avan.
Pero los investigadores mostraron cómo una proteína llamada estereocilina, no los canales iónicos, mantenía intactas las células sensoriales y permitía al oído interno distinguir adecuadamente los sonidos.
Los ratones sin estereocilina no escuchaban correctamente aún cuando sus canales iónicos funcionaban bien. Los resultados podrían ayudar a los médicos a diagnosticar problemas de audición más sutiles y asistir a los pacientes adecuadamente para eliminar el ruido proveniente de ciertas direcciones, aseguró el Dr. Avan.
"Hasta ahora se creía que si los canales iónicos funcionaban, todo estaría bien", señaló el autor. "Demostramos que esto no es así. La sensibilidad estará bien, pero no sirve si uno no entiende nada de lo que escucha si está en un lugar ruidoso", finalizó.
Cuidado con los MP3
Una de cada diez personas que escuchan música en mp3 u otros sistemas con auriculares puede sufrir pérdida permanente de audición por escuchar música a un volumen muy alto, indicó un estudio comisionado por la Unión Europea.
Según los científicos, aquellos que escuchan música a volúmenes elevados durante más de una hora por día durante más de cinco años, pueden sufrir daños permanentes.
De acuerdo al estudio, aproximadamente unas 10 millones de personas en Europa -entre las que se incluyen niños y adolescentes- podrían verse afectadas.
Ahora, la Comisión Europea quiere investigar si es posible introducir mejoras tecnológicas para minimizar los daños.
Se estima que entre 50 y 100 millones de personas utilizan sistemas de audio personales todos los días.
La Comisión Europea le pidió a un comité independiente que llevara a cabo este estudio, dado que el uso de audífonos es masivo entre la población joven.
Los estándares de la UE limitan el nivel de ruido de estos aparatos personales a 100 decibeles, pero de todos modos, existen dudas sobre la exposición excesiva a la música a alto volumen.
Muchos, por ejemplo, elevan el volumen por sobre los 89 decibeles para bloquear el sonido del tráfico o del transporte público.
Cambios
La investigación llegó a la conclusión de que entre el 5% y el 10% de las personas que escuchan música de esta forma -lo que equivale a entre 2,5 y 10 millones- pueden encontrarse en riesgo.
"Me preocupa que tanta gente joven, en particular, que son usuarios frecuentes de aparatos de música personales y teléfonos celulares con niveles acústicos elevados, pueda -sin saberlo- perder la audición definitivamente", señaló Meglena Kuneva, del Comité Científico sobre Riesgos para la Salud.
La tarea que sigue es promover mejoras técnicas para minimizar los daños y considerar cambios a los estándares de seguridad para proteger a los jóvenes.
Según los científicos, aquellos que escuchan música a volúmenes elevados durante más de una hora por día durante más de cinco años, pueden sufrir daños permanentes.
De acuerdo al estudio, aproximadamente unas 10 millones de personas en Europa -entre las que se incluyen niños y adolescentes- podrían verse afectadas.
Ahora, la Comisión Europea quiere investigar si es posible introducir mejoras tecnológicas para minimizar los daños.
Se estima que entre 50 y 100 millones de personas utilizan sistemas de audio personales todos los días.
La Comisión Europea le pidió a un comité independiente que llevara a cabo este estudio, dado que el uso de audífonos es masivo entre la población joven.
Los estándares de la UE limitan el nivel de ruido de estos aparatos personales a 100 decibeles, pero de todos modos, existen dudas sobre la exposición excesiva a la música a alto volumen.
Muchos, por ejemplo, elevan el volumen por sobre los 89 decibeles para bloquear el sonido del tráfico o del transporte público.
Cambios
La investigación llegó a la conclusión de que entre el 5% y el 10% de las personas que escuchan música de esta forma -lo que equivale a entre 2,5 y 10 millones- pueden encontrarse en riesgo.
"Me preocupa que tanta gente joven, en particular, que son usuarios frecuentes de aparatos de música personales y teléfonos celulares con niveles acústicos elevados, pueda -sin saberlo- perder la audición definitivamente", señaló Meglena Kuneva, del Comité Científico sobre Riesgos para la Salud.
La tarea que sigue es promover mejoras técnicas para minimizar los daños y considerar cambios a los estándares de seguridad para proteger a los jóvenes.
Determinadas terapias antienvejecimiento realmente funcionan
Especialistas estadounidenses destacan la eficacia del ácido retinoico tópico, la reparación de superficie con láser de dióxido de carbono y las inyecciones de ácido hialurónico
Las arrugas, surcos y bolsas provocadas por el deterioro estructural dentro de la piel pueden ser realmente combatidos con algunos tratamientos existentes, que los contrarrestan con eficacia, estimulando el crecimiento de colágeno nuevo, según señalan científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos).
Informan del creciente conocimiento acerca del colapso del colágeno y su posible renovación, sobre la base de más de una década de estudios, tal como publican en la edición de mayo de "Archives of Dermatology". Su artículo especial recoge las conclusiones de decenas de estudios efectuados desde comienzos de la década de los noventa hasta el presente, dirigidos principalmente por dermatólogos de la Universidad de Michigan, para explicar por qué tres tipos de tratamiento de la piel disponibles son eficaces: el ácido retinoico tópico, la reparación de superficie con láser de dióxido de carbono y las inyecciones de ácido hialurónico.
Todos estos tratamientos mejoran la apariencia de la piel y su capacidad para resistir las lesiones y el desgaste, al estimular el colágeno nuevo. El colágeno es una sustancia de apoyo clave, que abunda en la piel joven y se produce en la capa de la piel debajo de la superficie conocida como dermis. Las conclusiones del estudio en la Universidad de Michigan muestran que el deterioro de la estructura firme y juvenil de la dermis es un factor muy importante en el envejecimiento de la piel, algo mucho más fácil de corregir que los factores genéticos que, según otras teorías, puedan estar involucrados.
"Los fibroblastos no están determinados genéticamente", dice el Dr. John Voorhees, quien encabeza el Departamento de Dermatología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan. Los fibroblastos son células de la piel que desempeñan un papel clave en la producción de colágeno. Hemos demostrado que si se hace que entre más colágeno ello proporciona un ambiente en el cual los fibroblastos se recuperan y producen más colágeno", añadió.
Los autores esperan que estas conclusiones ayuden al público a toma decisiones inteligentes en medio de la propaganda de la multimillonaria industria de productos contra el envejecimiento. "Queremos educar a los clínicos acerca de lo que ya se ha determinado, y qué significa en términos de cómo podemos mejorar la apariencia de las personas", dice el Dr. Voorhees.
La formación y el deterioro del colágeno ocurren en la dermis o parte interior de la piel, esa capa más gruesa y firme de la piel que se encuentra debajo de la fina epidermis, o piel exterior, de la misma forma que un colchón está bajo la sábana. El colágeno consiste de proteínas que forman una estructura de apoyo en torno a las células de la piel. En la piel joven el colágeno es firme, elástico y abundante, como un colchón nuevo. En la piel que envejece la estructura de colágeno comienza a decaer.
Tal como un colchón de espuma, con el tiempo, se achata en algunas partes y se pliega a medida que su estructura se deteriora, la piel que envejece comienza a hundirse y se arruga cuando su colágeno está disminuido y fragmentado. El ciclo de acontecimientos involucrados en la pérdida de colágeno es complicado.
A medida que la piel envejece, especies que reaccionan al oxígeno, asociadas con muchos aspectos del envejecimiento y que están asociadas con muchos aspectos del envejecimiento, conducen a un incremento en la producción de la enzima colagenasa que descompone el colágeno. Luego los fibroblastos, componentes críticos de la piel firme y saludable, pierden su estado normal de estiramiento. Colapsan y luego se producen más enzimas de descomposición. Las personas mayores de 80 años tienen cuatro veces más colágeno descompuesto que las veinteañeras.
"Lo que hace es que está disolviendo nuestra piel -dice el Dr. Voorhees-. Lo que hay es un ciclo vicioso. Hay que interrumpirlo o el envejecimiento de la piel está cuesta abajo".
En las personas ancianas, en las cuales la dermis ha perdido dos tercios o más de su espesor juvenil debido a la pérdida de colágeno, la piel se rasga y lesiona fácilmente. Las intervenciones para el aumento del colágeno tienen, de esta manera, además del mejoramiento de la apariencia el potencial de reducir problemas de salud básicos como las llagas que ocurren cuando las personas deben permanecer en la cama.
Los investigadores de la Universidad de Michigan sustentan sus conclusiones en estudios anteriores en los cuales han explorado para determinar por qué ciertos tratamientos contra el envejecimiento son eficaces. Un estudio de 2007 analizó Restylane, comercializado como un "relleno dérmico", y encontraron que las inyecciones del producto causaban un estiramiento de los fibroblastos y de esta manera a la vez que promovían la producción de colágeno nuevo limitaban la descomposición del colágeno presente.
En otro estudio de 2007 un equipo de la Universidad de Michigan ensayó lociones que contenían retinol, una forma de la vitamina A que se encuentra en muchos productos para el cuidado de la piel, y determinaron que reducía significativamente las arrugas y la aspereza de la piel en las personas de mayor edad mediante la promoción de colágeno nuevo. Otros estudios en la citada universidad han mostrado por qué algunos tratamientos de láser funcionan y otros, menos potentes, no funcionan. La reconstrucción de superficie con láser de dióxido de carbono es eficaz porque remueve la dermis; en el proceso de reconstitución en tres semanas, se produce colágeno nuevo y joven.
Los autores concluyen que han proporcionado una investigación necesaria e independiente de la eficacia de los tratamientos disponibles y futuros para contrarrestar el envejecimiento de la piel. Los investigadores no tienen vínculos con los fabricantes de los productos que estudian.
Las arrugas, surcos y bolsas provocadas por el deterioro estructural dentro de la piel pueden ser realmente combatidos con algunos tratamientos existentes, que los contrarrestan con eficacia, estimulando el crecimiento de colágeno nuevo, según señalan científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos).
Informan del creciente conocimiento acerca del colapso del colágeno y su posible renovación, sobre la base de más de una década de estudios, tal como publican en la edición de mayo de "Archives of Dermatology". Su artículo especial recoge las conclusiones de decenas de estudios efectuados desde comienzos de la década de los noventa hasta el presente, dirigidos principalmente por dermatólogos de la Universidad de Michigan, para explicar por qué tres tipos de tratamiento de la piel disponibles son eficaces: el ácido retinoico tópico, la reparación de superficie con láser de dióxido de carbono y las inyecciones de ácido hialurónico.
Todos estos tratamientos mejoran la apariencia de la piel y su capacidad para resistir las lesiones y el desgaste, al estimular el colágeno nuevo. El colágeno es una sustancia de apoyo clave, que abunda en la piel joven y se produce en la capa de la piel debajo de la superficie conocida como dermis. Las conclusiones del estudio en la Universidad de Michigan muestran que el deterioro de la estructura firme y juvenil de la dermis es un factor muy importante en el envejecimiento de la piel, algo mucho más fácil de corregir que los factores genéticos que, según otras teorías, puedan estar involucrados.
"Los fibroblastos no están determinados genéticamente", dice el Dr. John Voorhees, quien encabeza el Departamento de Dermatología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan. Los fibroblastos son células de la piel que desempeñan un papel clave en la producción de colágeno. Hemos demostrado que si se hace que entre más colágeno ello proporciona un ambiente en el cual los fibroblastos se recuperan y producen más colágeno", añadió.
Los autores esperan que estas conclusiones ayuden al público a toma decisiones inteligentes en medio de la propaganda de la multimillonaria industria de productos contra el envejecimiento. "Queremos educar a los clínicos acerca de lo que ya se ha determinado, y qué significa en términos de cómo podemos mejorar la apariencia de las personas", dice el Dr. Voorhees.
La formación y el deterioro del colágeno ocurren en la dermis o parte interior de la piel, esa capa más gruesa y firme de la piel que se encuentra debajo de la fina epidermis, o piel exterior, de la misma forma que un colchón está bajo la sábana. El colágeno consiste de proteínas que forman una estructura de apoyo en torno a las células de la piel. En la piel joven el colágeno es firme, elástico y abundante, como un colchón nuevo. En la piel que envejece la estructura de colágeno comienza a decaer.
Tal como un colchón de espuma, con el tiempo, se achata en algunas partes y se pliega a medida que su estructura se deteriora, la piel que envejece comienza a hundirse y se arruga cuando su colágeno está disminuido y fragmentado. El ciclo de acontecimientos involucrados en la pérdida de colágeno es complicado.
A medida que la piel envejece, especies que reaccionan al oxígeno, asociadas con muchos aspectos del envejecimiento y que están asociadas con muchos aspectos del envejecimiento, conducen a un incremento en la producción de la enzima colagenasa que descompone el colágeno. Luego los fibroblastos, componentes críticos de la piel firme y saludable, pierden su estado normal de estiramiento. Colapsan y luego se producen más enzimas de descomposición. Las personas mayores de 80 años tienen cuatro veces más colágeno descompuesto que las veinteañeras.
"Lo que hace es que está disolviendo nuestra piel -dice el Dr. Voorhees-. Lo que hay es un ciclo vicioso. Hay que interrumpirlo o el envejecimiento de la piel está cuesta abajo".
En las personas ancianas, en las cuales la dermis ha perdido dos tercios o más de su espesor juvenil debido a la pérdida de colágeno, la piel se rasga y lesiona fácilmente. Las intervenciones para el aumento del colágeno tienen, de esta manera, además del mejoramiento de la apariencia el potencial de reducir problemas de salud básicos como las llagas que ocurren cuando las personas deben permanecer en la cama.
Los investigadores de la Universidad de Michigan sustentan sus conclusiones en estudios anteriores en los cuales han explorado para determinar por qué ciertos tratamientos contra el envejecimiento son eficaces. Un estudio de 2007 analizó Restylane, comercializado como un "relleno dérmico", y encontraron que las inyecciones del producto causaban un estiramiento de los fibroblastos y de esta manera a la vez que promovían la producción de colágeno nuevo limitaban la descomposición del colágeno presente.
En otro estudio de 2007 un equipo de la Universidad de Michigan ensayó lociones que contenían retinol, una forma de la vitamina A que se encuentra en muchos productos para el cuidado de la piel, y determinaron que reducía significativamente las arrugas y la aspereza de la piel en las personas de mayor edad mediante la promoción de colágeno nuevo. Otros estudios en la citada universidad han mostrado por qué algunos tratamientos de láser funcionan y otros, menos potentes, no funcionan. La reconstrucción de superficie con láser de dióxido de carbono es eficaz porque remueve la dermis; en el proceso de reconstitución en tres semanas, se produce colágeno nuevo y joven.
Los autores concluyen que han proporcionado una investigación necesaria e independiente de la eficacia de los tratamientos disponibles y futuros para contrarrestar el envejecimiento de la piel. Los investigadores no tienen vínculos con los fabricantes de los productos que estudian.
Las cremas hidratantes pueden incrementar el efecto carcinógeno de los rayos solares
Las cremas hidratantes que casi todo el mundo utiliza alguna vez pueden aumentar el riesgo de cáncer de piel común si se toma el sol, advierten los científicos.La mayor parte de estas cremas no ha sido testada para comprobar si pueden favorecer esta dolencia, y ahora un equipo de investigadores estadounidenses ha constatado que aumenta el efecto cancerígeno de los rayos de sol, eso sí, según pruebas desarrolladas en ratones.
Científicos de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, realizaron experimentos en ratones para demostrar la importancia de la cafeina, ya sea tomada via oral o aplicada directamente, para inhibir el cáncer de piel. Para ello utilizaron una crema hidratante normal a la que le añadieron cafeina. Para su sorpresa, descubrieron que los ratones a los que le habían aplicado las cremas aumentaron la producción de tumores cancerígenos en un 69 por ciento.
El significado de estos resultados obtenidos en ratones para los seres humanos aún no se ha establecido, y no se sabe cómo puede afectar exactamente el uso de las cremas en las personas, pero si es cierto que ayuda a explicar la incidencia de algunos tipos de cáncer en muchos pacientes, explicaron los científicos en el 'Journal of Investigative Dermatology'
De todas formas, el cáncer de piel no es mortal en la mayoría de los casos, y suele ser fácilmente tratable. Las muertes se producen principalmente en los casos en los que los pacientes tienen células escamosas, que son más débiles y delgadas. Estos son distintos del melanoma, que es el cáncer de piel más mortífero de todos, y que provoca numerosas muertes cada año, según el estudio recogido por otr/press.
SIN ALARMISMOS
A pesar de todo, los científicos piden que no se alarme a la población hasta que no se establezca definitivamente la influencia de estos descubrimientos en las personas, y para ello se requiere investigación adicional, que aún no se ha planificado.
El equipo trabaja en el perfeccionamiento de las cremas hidratantes, quitando y poniendo ingredientes, buscando cuáles son los más negativos a la hora de provocar cáncer de piel. Una crema hidratante creada sin muchos de los ingredientes habituales no tuvo el mismo efecto en los ratones, pero no se trata de un hecho concluyente de momento.
Científicos de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, realizaron experimentos en ratones para demostrar la importancia de la cafeina, ya sea tomada via oral o aplicada directamente, para inhibir el cáncer de piel. Para ello utilizaron una crema hidratante normal a la que le añadieron cafeina. Para su sorpresa, descubrieron que los ratones a los que le habían aplicado las cremas aumentaron la producción de tumores cancerígenos en un 69 por ciento.
El significado de estos resultados obtenidos en ratones para los seres humanos aún no se ha establecido, y no se sabe cómo puede afectar exactamente el uso de las cremas en las personas, pero si es cierto que ayuda a explicar la incidencia de algunos tipos de cáncer en muchos pacientes, explicaron los científicos en el 'Journal of Investigative Dermatology'
De todas formas, el cáncer de piel no es mortal en la mayoría de los casos, y suele ser fácilmente tratable. Las muertes se producen principalmente en los casos en los que los pacientes tienen células escamosas, que son más débiles y delgadas. Estos son distintos del melanoma, que es el cáncer de piel más mortífero de todos, y que provoca numerosas muertes cada año, según el estudio recogido por otr/press.
SIN ALARMISMOS
A pesar de todo, los científicos piden que no se alarme a la población hasta que no se establezca definitivamente la influencia de estos descubrimientos en las personas, y para ello se requiere investigación adicional, que aún no se ha planificado.
El equipo trabaja en el perfeccionamiento de las cremas hidratantes, quitando y poniendo ingredientes, buscando cuáles son los más negativos a la hora de provocar cáncer de piel. Una crema hidratante creada sin muchos de los ingredientes habituales no tuvo el mismo efecto en los ratones, pero no se trata de un hecho concluyente de momento.
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