"Se trata de una inyección de hormonas que suprime a nivel cerebral la producción de espermatozoides. Su método es totalmente homólogo a las pastillas anticonceptivas femeninas"
Científicos chilenos participan en el estudio de un revolucionario anticonceptivo masculino, que con un uso similar a las pastillas femeninas suprime la producción de espermatozoides y que podría ver la luz en cinco años, según el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (Icmer).
"Se trata de una inyección de hormonas que suprime a nivel cerebral la producción de espermatozoides. Su método es totalmente homólogo a las pastillas anticonceptivas femeninas", señaló a la AFP Gabriela Noé, bióloga del Icmer encargada del proyecto.
El anticonceptivo funciona a través de una inyección combinada de dos derivados sintéticos de la testosterona que se realiza cada dos meses y cuya utilización suprime en su totalidad la fertilidad del esperma.
A diferencia de la vasectomía y el condón, los dos únicos métodos anticonceptivos masculinos existentes, el nuevo fármaco es completamente reversible y tiene una mayor eficiencia que los preservativos.
La efectividad del condón es de un 90%, mientras que la vasectomía es una operación irreversible en la que se cortan los conductos que trasportan los espermatozoides, cirugía a la que pocos hombres están dispuestos a someterse.
"Luego de terminar el tratamiento, quien se haya sometido a él recuperará la fertilidad de sus espermios (espermatozoides) en 70 días, el período normal de fertilización de los gametos masculinos", aseguró la bióloga.
El nuevo anticonceptivo es desarrollado en conjunto por institutos de fertilidad de Europa, Japón y Canadá, y su uso ya está avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cincuenta parejas chilenas lo probarán por los próximos 27 meses, al igual que otras 350 de Australia, Italia, Alemania, Gran Bretaña e Indonesia, donde se realizarán pruebas similares.
Todas son parejas con una relación estable y monógama. Las mujeres no deben tener más de 35 años y los hombres entre 18 y 45 años.
Según explicó la bióloga chilena encargada del proyecto, los ensayos clínicos realizados con esta terapia han sido todo un éxito y en el 100% de los casos se llegó a concentraciones de esperma que se consideran infértiles, es decir, son tan bajas que no son capaces de fertilizar un óvulo.
El fármaco podría ser comercializado en cinco años m s y es especialmente recomendado para varones jóvenes.
"Mi experiencia me indica que este sería un producto tremendamente exitoso, ya que los jóvenes en todo el mundo están demandando ser ellos quienes controlen la planificación familiar, y no dejarle toda la responsabilidad a sus parejas", aseguró la bióloga Noé.
"Tras el final de la investigación es la industria farmacéutica la encargada de lanzar el anticonceptivo al mercado, por lo que esperamos que esté al alcance de todos en los próximos cinco años", agregó.
Fuente: Infobae
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jueves, 31 de julio de 2008
El diagnóstico de cáncer ya no es un diagnóstico de muerte
El profesor del New York University Medical Center, Ángel Pellicer, afirmó hoy en Santander que "el diagnóstico de cáncer ya no es un diagnóstico de muerte", porque actualmente se curan el 50 por ciento de los tumores.
Pellicer se pronunció así en una rueda de prensa con motivo de su participación en la Escuela de Biología Molecular 'Eladio Viñuela'. 'De la Biología Molecular a la Biomedicina', que se imparte en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la que destacó que gracias a los avances en la investigación y el diagnóstico precoz, la mortalidad del cáncer ha disminuido en los últimos años.
El profesor indicó que ahora se está buscando la cura al otro 50 por ciento de cánceres sin solución por ser detectados tarde, por características biológicas o porque las terapias actuales no surten efecto.
Al respecto, afirmó que la "bala mágica va a ser difícil", y apuntó que la cura será "una conjunción" de técnicas. "Lo relevante es conocer las moléculas importantes en el desarrollo del cáncer. Las terapias dirigidas cada vez van a ir buscando más dianas y la solución se encontrará en un futuro no demasiado lejano", aseguró.
En este sentido, indicó que algunos investigadores hablan de conseguir que el cáncer llegue a ser una enfermedad crónica, como ha sucedido con el sida.
Pellicer explicó que aunque históricamente se pensaba que los factores ambientales eran determinantes en el cáncer, los estudios moleculares han revelado la "mayor incidencia e importancia" de los factores heredados. De hecho, la mayoría de los cánceres no están causados por agentes externos, a excepción de los provocados por el tabaco (pulmón, laringe, páncreas, etcétera).
Al respecto, subrayó que conocer los genes que se alteran y hacen que la célula se convierta en tumoral permite diseñar terapias que los bloqueen. Ello se puede hacer con moléculas bloqueantes, anticuerpos, terapia génica, etcétera.
En este punto, el doctor consideró que el tratamiento "más prometedor" y "con mayores posibilidades", en función del número, son las pequeñas moléculas, aunque reiteró que "lo que conducirá al éxito" es la "conjunción de todas las aproximaciones".
También señaló que en los últimos años se ha producido un "cambio de perspectiva", al haberse constatado que las células que mantienen el crecimiento del tumor son las células madre tumorales, de forma que habrá que diseñar una terapia dirigida a las alteraciones de las células madre.
UNA ENFERMEDAD DE LA TERCERA EDAD.
Por otra parte, Pellicer subrayó que el cáncer es "una enfermedad de la tercera edad", pues cuantos más años se viven, más posibilidades hay de padecerlo. Por ello, hay más cáncer en el mundo desarrollado, donde la gente vive más tiempo, y por tanto, acumula mutaciones en sus genes.
Sin embargo, Pellicer aseveró que en los últimos años no se ha producido un incremento "importante" de la incidencia del cáncer, con la excepción de los cánceres producidos por el tabaco.
En cuanto a las vacunas, apuntó que no todos los cánceres están producidos por virus, aunque en casos como el melanoma se han logrado vacunas "con un éxito relativo". Como ejemplos de vacuna, aludió a la de cuello de útero y su importancia para los países subdesarrollados donde la mortalidad por esta causa es alta, y la de la hepatitis B, que puede derivar en cáncer de hígado, posibilidad que se reduce con la vacuna.
Fuente: Europa Press
Pellicer se pronunció así en una rueda de prensa con motivo de su participación en la Escuela de Biología Molecular 'Eladio Viñuela'. 'De la Biología Molecular a la Biomedicina', que se imparte en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la que destacó que gracias a los avances en la investigación y el diagnóstico precoz, la mortalidad del cáncer ha disminuido en los últimos años.
El profesor indicó que ahora se está buscando la cura al otro 50 por ciento de cánceres sin solución por ser detectados tarde, por características biológicas o porque las terapias actuales no surten efecto.
Al respecto, afirmó que la "bala mágica va a ser difícil", y apuntó que la cura será "una conjunción" de técnicas. "Lo relevante es conocer las moléculas importantes en el desarrollo del cáncer. Las terapias dirigidas cada vez van a ir buscando más dianas y la solución se encontrará en un futuro no demasiado lejano", aseguró.
En este sentido, indicó que algunos investigadores hablan de conseguir que el cáncer llegue a ser una enfermedad crónica, como ha sucedido con el sida.
Pellicer explicó que aunque históricamente se pensaba que los factores ambientales eran determinantes en el cáncer, los estudios moleculares han revelado la "mayor incidencia e importancia" de los factores heredados. De hecho, la mayoría de los cánceres no están causados por agentes externos, a excepción de los provocados por el tabaco (pulmón, laringe, páncreas, etcétera).
Al respecto, subrayó que conocer los genes que se alteran y hacen que la célula se convierta en tumoral permite diseñar terapias que los bloqueen. Ello se puede hacer con moléculas bloqueantes, anticuerpos, terapia génica, etcétera.
En este punto, el doctor consideró que el tratamiento "más prometedor" y "con mayores posibilidades", en función del número, son las pequeñas moléculas, aunque reiteró que "lo que conducirá al éxito" es la "conjunción de todas las aproximaciones".
También señaló que en los últimos años se ha producido un "cambio de perspectiva", al haberse constatado que las células que mantienen el crecimiento del tumor son las células madre tumorales, de forma que habrá que diseñar una terapia dirigida a las alteraciones de las células madre.
UNA ENFERMEDAD DE LA TERCERA EDAD.
Por otra parte, Pellicer subrayó que el cáncer es "una enfermedad de la tercera edad", pues cuantos más años se viven, más posibilidades hay de padecerlo. Por ello, hay más cáncer en el mundo desarrollado, donde la gente vive más tiempo, y por tanto, acumula mutaciones en sus genes.
Sin embargo, Pellicer aseveró que en los últimos años no se ha producido un incremento "importante" de la incidencia del cáncer, con la excepción de los cánceres producidos por el tabaco.
En cuanto a las vacunas, apuntó que no todos los cánceres están producidos por virus, aunque en casos como el melanoma se han logrado vacunas "con un éxito relativo". Como ejemplos de vacuna, aludió a la de cuello de útero y su importancia para los países subdesarrollados donde la mortalidad por esta causa es alta, y la de la hepatitis B, que puede derivar en cáncer de hígado, posibilidad que se reduce con la vacuna.
Fuente: Europa Press
Las personas con VIH viven 13 años más que hace una década
Trece años. Este número, tradicionalmente asociado a la mala suerte, no tiene esa connotación para las personas infectadas por el VIH, ya que esa es la cantidad de años en los que ha aumentado su esperanza de vida gracias al tratamiento. En tan sólo una década, la terapia combinada de fármacos ha conseguido aumentar la vida de estas personas y reducir la mortalidad en un 40%.
Una mujer seropositiva espera a que la vea el médico en un hospital de Honduras. (Foto: Reuters)La media la ha calculado un equipo de investigadores canadienses y británicos tras analizar a un total de 43.355 individuos seropositivos que iniciaron con 20 años la terapia entre 1996-1999 (18.587 participantes), entre 2000 y 2002 (13.914) y en 2003-2005 (10.854). Sus conclusiones, que se publican en un número monográfico de la revista 'The Lancet' sobre el sida, revelan que la esperanza de vida de estas personas ha pasado de los 56,1 años que vivían en 1996 a los 69,4 años en 2003.
No obstante, existen diferencias entre los participantes de EEUU, Canadá y Europa (también españoles)- en función de la vía por la que se infectaron y del momento en el que se encontraba la infección cuando iniciaron el tratamiento. Así, los autores destacan que aquellos seropositivos que contrajeron el virus por inyectarse drogas tienen casi 12 años menos por delante que los que se infectaron por otras vías. Según el estudio, esto se debe a que "estas personas tienen peor adherencia al tratamiento, fuman y beben más y tienen más problemas de salud, como por ejemplo la coinfección por hepatitis C".
Asimismo, los pacientes que empezaron a tratarse cuando ya la infección estaba avanzada y tenían los niveles de CD4 (células defensivas) muy bajos tienen peor pronóstico, una media de vida de 52,4 años, que los que quienes cogieron la enfermedad en la primera fase, que pueden alcanzar los 70 años. El trabajo también muestra que las mujeres en tratamiento viven unos dos años más de media que los varones.
Con todo, estos datos positivos todavía no son suficientes, ya que los pacientes con la enfermedad del sida aún viven 10 años menos que la población general.
En cuanto a la mortalidad, los fármacos antirretrovirales han logrado reducirla en un 40%. Durante el periodo de estudio, 2.056 participantes fallecieron, pero las causas de estos decesos aún se tienen que investigar, aunque los investigadores apuntan que al menos el 50% de las muertes tuvo relación con el sida.
Los cuentos médicos
Los resultados del estudio indican que "las personas que viven con VIH en los países desarrollados pueden esperar vivir bien durante muchos años. El tratamiento ha transformado el VIH de una enfermedad mortal a una crónica", concluyen los expertos.
En un comentario que acompaña al trabajo en la misma publicación, David A. Cooper, de Centro Nacional de VIH de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), reconoce que "antes de 1996 fecha en la que apareció el tratamiento antirretroviral de alta eficacia- los médicos que veíamos a pacientes con VIH teníamos que darles malas noticias casi a diario. Intentábamos alimentar su esperanza contándoles que sólo el 50% progresaría a sida, pero sabíamos que era un cuento".
Con la llegada de la terapia, los pacientes por fin empezaron a contemplar la posibilidad de llevar una vida normal y en la última década el diálogo con sus médicos ha cambiado. "Ya no preguntan si se van a morir, sino cuánto van a vivir", explica Cooper, que añade que estos individuos se plantean muchas cosas, del tipo '¿debería hacerme un seguro de vida o planear mi jubilación?'.
Para este especialista, el éxito de los fármacos plantea nuevos retos a la comunidad científica. Al mejorar la esperanza de vida, aumenta el riesgo de que los pacientes sufran otras enfermedades no relacionadas con el sida, como trastornos cardiovasculares, tumores, o patologías renales o del hígado.
Fuente: El Mundo
Una mujer seropositiva espera a que la vea el médico en un hospital de Honduras. (Foto: Reuters)La media la ha calculado un equipo de investigadores canadienses y británicos tras analizar a un total de 43.355 individuos seropositivos que iniciaron con 20 años la terapia entre 1996-1999 (18.587 participantes), entre 2000 y 2002 (13.914) y en 2003-2005 (10.854). Sus conclusiones, que se publican en un número monográfico de la revista 'The Lancet' sobre el sida, revelan que la esperanza de vida de estas personas ha pasado de los 56,1 años que vivían en 1996 a los 69,4 años en 2003.
No obstante, existen diferencias entre los participantes de EEUU, Canadá y Europa (también españoles)- en función de la vía por la que se infectaron y del momento en el que se encontraba la infección cuando iniciaron el tratamiento. Así, los autores destacan que aquellos seropositivos que contrajeron el virus por inyectarse drogas tienen casi 12 años menos por delante que los que se infectaron por otras vías. Según el estudio, esto se debe a que "estas personas tienen peor adherencia al tratamiento, fuman y beben más y tienen más problemas de salud, como por ejemplo la coinfección por hepatitis C".
Asimismo, los pacientes que empezaron a tratarse cuando ya la infección estaba avanzada y tenían los niveles de CD4 (células defensivas) muy bajos tienen peor pronóstico, una media de vida de 52,4 años, que los que quienes cogieron la enfermedad en la primera fase, que pueden alcanzar los 70 años. El trabajo también muestra que las mujeres en tratamiento viven unos dos años más de media que los varones.
Con todo, estos datos positivos todavía no son suficientes, ya que los pacientes con la enfermedad del sida aún viven 10 años menos que la población general.
En cuanto a la mortalidad, los fármacos antirretrovirales han logrado reducirla en un 40%. Durante el periodo de estudio, 2.056 participantes fallecieron, pero las causas de estos decesos aún se tienen que investigar, aunque los investigadores apuntan que al menos el 50% de las muertes tuvo relación con el sida.
Los cuentos médicos
Los resultados del estudio indican que "las personas que viven con VIH en los países desarrollados pueden esperar vivir bien durante muchos años. El tratamiento ha transformado el VIH de una enfermedad mortal a una crónica", concluyen los expertos.
En un comentario que acompaña al trabajo en la misma publicación, David A. Cooper, de Centro Nacional de VIH de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), reconoce que "antes de 1996 fecha en la que apareció el tratamiento antirretroviral de alta eficacia- los médicos que veíamos a pacientes con VIH teníamos que darles malas noticias casi a diario. Intentábamos alimentar su esperanza contándoles que sólo el 50% progresaría a sida, pero sabíamos que era un cuento".
Con la llegada de la terapia, los pacientes por fin empezaron a contemplar la posibilidad de llevar una vida normal y en la última década el diálogo con sus médicos ha cambiado. "Ya no preguntan si se van a morir, sino cuánto van a vivir", explica Cooper, que añade que estos individuos se plantean muchas cosas, del tipo '¿debería hacerme un seguro de vida o planear mi jubilación?'.
Para este especialista, el éxito de los fármacos plantea nuevos retos a la comunidad científica. Al mejorar la esperanza de vida, aumenta el riesgo de que los pacientes sufran otras enfermedades no relacionadas con el sida, como trastornos cardiovasculares, tumores, o patologías renales o del hígado.
Fuente: El Mundo
Varios psicólogos advierten del aumento de fobias sociales por la adicción al mp3
Varios psicólogos de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV) han advertido de la aparición de fobias sociales en niños y adolescentes por la creciente adicción a los reproductores musicales o mp3.
Según Javier Abril, profesor de la clínica Universitaria de la UCV, el uso excesivo de estos aparatos provoca el "aislamiento del menor en la familia y en la sociedad, la aparición de ansiedad y de miedos, entre ellos, el pánico a salir de casa, a relacionarse con gente, a comunicarse e incluso a hablar en público". Además, suelen presentar baja autoestima y según el psicólogo "los usuarios encuentran en los reproductores una vía de escape para sus problemas".
Entre los indicadores que pueden alertar de una adicción al mp3 se encuentran "un uso irresponsable de más de dos horas al día, el que los niños eviten comer y comunicarse en casa, que se aíslen en su habitación o que obtengan malos resultados en la escuela". También su utilización prolongada puede conllevar daños auditivos que se transforman en conductas de irritabilidad, añadió el experto.
Abril considera fundamental el papel educativo de las familias para hacer un buen uso de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, los padres pueden aprovechar los mp3 para fomentar la educación musical de sus hijos.
Actualmente, un 85 por ciento de los niños entre 12 y 15 años usa móviles y mp3, según Abril que asegura que la "sociedad actual registra cada vez más un incremento de casos por adicción de niños a las nuevas tecnologías".
Fuente: Estarbien.com
Según Javier Abril, profesor de la clínica Universitaria de la UCV, el uso excesivo de estos aparatos provoca el "aislamiento del menor en la familia y en la sociedad, la aparición de ansiedad y de miedos, entre ellos, el pánico a salir de casa, a relacionarse con gente, a comunicarse e incluso a hablar en público". Además, suelen presentar baja autoestima y según el psicólogo "los usuarios encuentran en los reproductores una vía de escape para sus problemas".
Entre los indicadores que pueden alertar de una adicción al mp3 se encuentran "un uso irresponsable de más de dos horas al día, el que los niños eviten comer y comunicarse en casa, que se aíslen en su habitación o que obtengan malos resultados en la escuela". También su utilización prolongada puede conllevar daños auditivos que se transforman en conductas de irritabilidad, añadió el experto.
Abril considera fundamental el papel educativo de las familias para hacer un buen uso de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, los padres pueden aprovechar los mp3 para fomentar la educación musical de sus hijos.
Actualmente, un 85 por ciento de los niños entre 12 y 15 años usa móviles y mp3, según Abril que asegura que la "sociedad actual registra cada vez más un incremento de casos por adicción de niños a las nuevas tecnologías".
Fuente: Estarbien.com
Dos mujeres recuperan el clítoris gracias a una intervención reparadora
El Instituto Dexeus de Barcelona ha reconstruido con éxito el clítoris a dos pacientes a las que se les había practicado una ablación en la infancia. Ambas mujeres, procedentes de Gambia y Costa de Marfil, evolucionan favorablemente dos meses después de la operación y han recuperado la sensibilidad de sus genitales.
Aunque este tipo de intervenciones de practica en países como Francia desde hace 15 años, las dos reconstrucciones realizadas por el ginecólogo Pere Barri Soldevilla son las primeras que se llevan a cabo en España. "En este tiempo la técnica ha mejorado mucho", ha explicado a elmundo.es este especialista del Instituto Dexeus. Tras media hora de quirófano y una noche en observación, la paciente puede irse a su casa.
La operación consiste en "quitar el tejido cicatricial, que suele ser aparatoso por lo rudimentario de la ablación", describe Barri. Después, "buscamos el muñón del clítoris" [que mide unos 10 cm de los que sólo asuma a la superficie uno]. Los 'restos' de este órgano eréctil, que serán más o menos extensos en función de lo agresivo de la ablación, "se esconden en el hueso del pubis. Una vez encontrados, se separan de él cortando un pequeño ligamento y se coloca en su lugar natural".
Antes de pasar por el quirófano, la paciente debe someterse a una evaluación psicológica que se repite cinco meses después de la reconstrucción para valorar su éxito en todos los planos de la vida de la mujer.
Los resultados son bastante buenos. "En el 90% de los casos la apariencia anatómica es muy similar a la de otras mujeres y en un 70% se recupera sensibilidad", continúa Barri, aunque en distintos grados. En general, entre el 40% y el 45% de las intervenidas es capaz de alcanzar el orgasmo mediante la estimulación clitoridiana, según la experiencia de Barri en el Hospital de París, donde aprendió la técnica.
"Pensamos que sería interesante aplicar este tratamiento aquí, dado el alto número de inmigrantes que viven en él", explica. Aunque dentro de las nuestras fronteras se presume no se practican ablaciones, muchas mujeres venidas principalmente de África sufrieron esta terrible práctica en su infancia y ahora algunas de ellas demandan un remedio.
Una cuestión de autoestima
¿Los motivos? Varios. Desde la satisfacción sexual, pasando por el sentimiento de 'falta' hasta la necesidad social de ser 'normales'. "Sobre todo las chicas jóvenes, que se sienten incómodas a la hora de dar explicaciones a sus parejas", apunta Barri.
"Yo me operé por mí, por mi autoestima", ha explicado a elmundo.es una de las mujeres operadas en el Instituto Dexeus. Esta joven de 22 años, que prefiere no identificarse, tomó la decisión gracias al apoyo de sus amigos y su familia. "No te sientes completa", señala. Y puntualiza: "no es como quien se va a poner pecho, sino que te falta algo".
En su caso, la ablación se le practicó cuando aún no había cumplido el primer año y a los pocos meses se trasladó con sus padres y hermanos a Cataluña, en donde reside. Su círculo más íntimo, del que no forman parte sus padres biológicos, le informó de la oportunidad que brindaba este centro catalán y la empujó hasta la mesa del quirófano.
El drama de la mutilación genital femenina sigue presente en las vidas de unos dos millones de mujeres africanas que cada año son despojadas a la fuerza de su clítoris y, en algunos casos, de otros genitales externos. Las razones, fuertemente arraigadas en la cultura de los pueblos que la practican, suelen ser religiosas (ya sean musulmanes o cristianos), sexuales (para reducir el placer), fomentar la castidad o la fidelidad, etc.
Fuente: El Mundo
Aunque este tipo de intervenciones de practica en países como Francia desde hace 15 años, las dos reconstrucciones realizadas por el ginecólogo Pere Barri Soldevilla son las primeras que se llevan a cabo en España. "En este tiempo la técnica ha mejorado mucho", ha explicado a elmundo.es este especialista del Instituto Dexeus. Tras media hora de quirófano y una noche en observación, la paciente puede irse a su casa.
La operación consiste en "quitar el tejido cicatricial, que suele ser aparatoso por lo rudimentario de la ablación", describe Barri. Después, "buscamos el muñón del clítoris" [que mide unos 10 cm de los que sólo asuma a la superficie uno]. Los 'restos' de este órgano eréctil, que serán más o menos extensos en función de lo agresivo de la ablación, "se esconden en el hueso del pubis. Una vez encontrados, se separan de él cortando un pequeño ligamento y se coloca en su lugar natural".
Antes de pasar por el quirófano, la paciente debe someterse a una evaluación psicológica que se repite cinco meses después de la reconstrucción para valorar su éxito en todos los planos de la vida de la mujer.
Los resultados son bastante buenos. "En el 90% de los casos la apariencia anatómica es muy similar a la de otras mujeres y en un 70% se recupera sensibilidad", continúa Barri, aunque en distintos grados. En general, entre el 40% y el 45% de las intervenidas es capaz de alcanzar el orgasmo mediante la estimulación clitoridiana, según la experiencia de Barri en el Hospital de París, donde aprendió la técnica.
"Pensamos que sería interesante aplicar este tratamiento aquí, dado el alto número de inmigrantes que viven en él", explica. Aunque dentro de las nuestras fronteras se presume no se practican ablaciones, muchas mujeres venidas principalmente de África sufrieron esta terrible práctica en su infancia y ahora algunas de ellas demandan un remedio.
Una cuestión de autoestima
¿Los motivos? Varios. Desde la satisfacción sexual, pasando por el sentimiento de 'falta' hasta la necesidad social de ser 'normales'. "Sobre todo las chicas jóvenes, que se sienten incómodas a la hora de dar explicaciones a sus parejas", apunta Barri.
"Yo me operé por mí, por mi autoestima", ha explicado a elmundo.es una de las mujeres operadas en el Instituto Dexeus. Esta joven de 22 años, que prefiere no identificarse, tomó la decisión gracias al apoyo de sus amigos y su familia. "No te sientes completa", señala. Y puntualiza: "no es como quien se va a poner pecho, sino que te falta algo".
En su caso, la ablación se le practicó cuando aún no había cumplido el primer año y a los pocos meses se trasladó con sus padres y hermanos a Cataluña, en donde reside. Su círculo más íntimo, del que no forman parte sus padres biológicos, le informó de la oportunidad que brindaba este centro catalán y la empujó hasta la mesa del quirófano.
El drama de la mutilación genital femenina sigue presente en las vidas de unos dos millones de mujeres africanas que cada año son despojadas a la fuerza de su clítoris y, en algunos casos, de otros genitales externos. Las razones, fuertemente arraigadas en la cultura de los pueblos que la practican, suelen ser religiosas (ya sean musulmanes o cristianos), sexuales (para reducir el placer), fomentar la castidad o la fidelidad, etc.
Fuente: El Mundo
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